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lunes, 8 de abril de 2013

CANIS DIRUS


   El genero de canidos denominado Cani dirus incluye las nueve especies vivas de lobos, coyotes, chacales y perros, y de estos últimos tanto las formas salvajes como las domésticas, desde el gran danés hasta el chihuahua. En el pasado, había muchas especies, y una de las mas conocidas fue Canis dirus.
    Algunas fuentes manejan que el Canis dirus si era mucho más grande que el Lobo Gris (Canis lupus), que tenían medidas de hasta dos metros de la punta de nariz a la cola y que la altura a la cruz podía llegar a ser hasta de un metro, respecto al peso si no mal recuerdo sobrepasaban los 100 kilogramos cuando el record del Lobo ártico* (Canis lupus arctos) más grande capturado en Alaska por ahí de 1997 pesó unos 96kg.
    El Canis dirus, también conocido como lobo gigante o lobo terrible, vivió en el Pleistoceno, hace 2 millones a 10000 años atrás, en América del Norte. Se han encontrado 3500 esqueletos completos de este extinto animal, cerca de Los Ángeles, esto sugiere que el canis dirus era un animal sociable, y probablemente vivía y cazaba en manada, como el muy parecido lobo gris (canis lupus), que vive actualmente, aunque también vivió en la misma época que el lobo gigante.
     Por su aspecto, este lobo prehistórico era muy parecido a sus equivalentes modernos, aunque era bastante más corpulento. Es probable que fuera mas carroñero que caza­dor y que ocupara el nicho de borofaginost como Osteoborus), cuando éstos se extinguieron, al principio del Pleistoceno.
     No debe confundirse al Canis dirus como un “predecesor” o un “precursor” del Lobo gris actual; son especies diferentes, con taxones diferentes y procesos evolutivos diferentes pero que sin embargo, coexistieron juntos; el Canis dirus se extinguió en la glaciación y el Lobo gris sobrevivió, algunos científicos creen que un factor importante en este evento fue la integración de la manada, los Lobos gigantes tenían manadas verdaderamente grandes creo hasta unos 23 individuos y su gran tamaño también tuvo de alguna manera una influencia importante.
   Se han excavado los restos de mas de dos mil lobos de este tipo entre los depósitos de alquitrán del Rancho La Brea, en el lugar donde se alza en la actualidad la ciudad de Los Ángeles (USA). Hace unos 25.000 años, en este lugar se filtro petróleo crudo hasta la superficie y sus componentes volátiles se evaporaron, dejando charcos de alquitrán pegajoso,
     Estos charcos, cubiertos de agua,  les daba un aspecto inocente, atrapa­ban a los animales desprevenidos, como los perezosos terrestres y los elefantes americanos, que se acercaban a beber agua. A su vez, el pánico de los animales moribundos atraía a los carnívoros como estos lobos y los tigres dientes de sable. Smilodon, y estos predadores también quedaron aprisionados.
    En condiciones en las cuales se llevó a cabo la fosilización han dejado un registro detallado de la vida durante el Pleistoceno. Es evidente que los lobos y los tigres dientes de sable se enzarzaban en peleas terribles, ya que sus huesos a menudo están cubiertos de cicatrices que se han producido los unos a los otros con sus formidables dientes. Los cazadores mas activos, como los leo­nes y los perros contemporáneos, rara vez quedaban atrapados en la brea. Parece que estos animales eran mas inteligentes y se­daban cuenta del peligro que significaba seguir a sus presas dentro de los charcos.


PANTHERA LEO ATROX

Panthera leo atrox es el nombre científico de una subespecie extinta de león que habitó en el oeste de América durante el Pleistoceno. Su área de distribución se extendía desde Alaska hasta el sur de México.
Suele recibir los nombres comunes de león americano o león de las cavernas. Nombres que, fuera de contexto, pueden llevar a confusiones con el puma (Puma concolor) y el león cavernario de Eurasia (Panthera leo spelaea), que también son conocidos por esos nombres.
Los leones americanos eran enormes. Probablemente, los felinos más grandes que han existido. Un 25 % más grandes que los leones africanos actuales.
Los machos pesaban entre 272 y 363 kg. Las hembras unos 215 kg.
Superaban en tamaño a todos los carnívoros del continente, con la sola excepción de los osos de cara corta del género Arctodus. Pero estos osos eran más carroñeros que cazadores. Los leones americanos, por tanto, eran los depredadores dominantes en la América glacial, superando a los lobos gigantes, los felinos dientes de sable, los felinos dientes de cimitarra, los osos grizzly y los lobos grises.
Los leones americanos tenían el cerebro más grande en relación al resto del cuerpo de todos los leones, lo que les haría particularmente inteligentes y capaces de llevar a cabo complejas tácticas de caza en manada. Su conducta social queda probada también por el frecuente hallazgo de manadas enteras en cuevas y pozos de brea como los de Los Ángeles, donde se han recuperado cerca de 100 esqueletos completos de estos animales.



jueves, 4 de abril de 2013

SCLIDOTERIO

Fue un mamífero perteneciente al orden edentada en el cual se incluyen los actuales armadillos, osos hormigueros y perezoso. Los primeros restos de este animal fueron descubiertos por Charles Darwin en su primer viaje a la Argentina en 1832.
Al igual que todos los perezosos terrestres, la scelidoterio, a unos metros de tres años y medio de largo, tenía un enorme cuerpo y las extremidades alargadas con garras curvas. La principal característica que lo distingue de otros ejemplos similares, sin embargo, era la cabeza larga y estrecha, vagamente similar a la de un oso hormiguero. El scelidoterio poseía un conjunto completo de los molares . Las piernas eran muy similares a las del famoso Megatherium y Glossotherium.
Charles Darwin , en su diario de a bordo durante el viaje en el Beagle , escribe sobre el descubrimiento de un fósil Scelidotherium casi perfecto en Punta Alta, durante el viaje por tierra desde Bahía Blanca a Buenos Aires en 1832 . Darwin clasifica scelidoterio de la misma familia que el Megatherium, pero más tarde otros paleontólogos han colocado en una familia separada, en virtud de su cráneo especial. Una posible ancestro de scelidoterio es Chubutherium , de ' Oligoceno y Mioceno . Las especies más conocidas de scelidoterio son Scelidotherium leptocephalum y S. cuvieri.

El esqueleto completo mide aproximadamente 2,5 mts. de largo por 1 mt. de alto. El cráneo es pequeño, estrecho, bajo y alargado, con la mandíbula también alargada.
Los dientes superiores e inferiores son de la misma forma y tamaño con la corona comprimida, de sección elíptica o sutriangular.
Los miembros anteriores y posteriores terminan en tres dedos (tridactilo), estos miembros, patas y manos eran cavadoras, es decir hacían pozos para recolectar raíces y comerlas. No caminaba erguido sino apoyando el antebrazo igual que el oso perezoso.

Los restos de distintas especies de éste género han sido hallados en sedimentos del pleistoceno (entre 1.8 millones de años y 10.000 antes del presente); en países tales como Perú, Chile, Bolivia, Uruguay, Brasil y Argentina.
En la provincia de Buenos Aires son frecuentes los restos de esta especie Scelidotherium Leptocephalum, que habitó la región durante el pleistoceno tardío, hasta hace aproximadamente 10.000 años.
Era un mamífero herbívoro parecido al oso, cubierto de mucho pelo, poseía largas uñas y cinco molares a cada lado de la mandíbula superior. Es el tercer esqueleto armado en el país. El primero se encuentra en el Museo Bernardino Rivadavia de Buenos Aires y el segundo en el Museo de La Plata.
Dichos restos se extrajeron de una fosa fósil después de la inundación del año 1980, en la zona ubicada río arriba de la población de Juan N. Fernandez, extrayéndose el cráneo y vértebras cervicales faltando algunas de las mismas y un omóplato; se encontraron también restos de distintos animales prehistóricos, siendo éste el único que pudo armarse en un 90 %, algo sorprendente fue hallar también 6 fémures del mismo animal (nunca un animal pudo tener 6 miembros inferiores). Están completas las extremidades y cola, costillas, etc.; pero gracias a su habilidad, el joven Georgetti logra moldear todas las piezas faltantes y se recupera asi este importante fósil.
Parte de éste material fue destinado para estudio al Museo de la ciudad de La Plata, para saber a que especie pertenecía, su antigüedad, etc.

MILODON

La etimología proviene del griego, vendría a ser algo así como dientes que muelen o molinos. odon es diente en griego y mil viene de mill, molino en inglés.
  El Milodón,  era un  mamífero prehistórico de carácter herbívoro que vivió a hasta finales del pleistoceno, es decir hasta el Mioceno o cuaternario.
 Este animal era del porte de un gran oso con la cabeza de camello. Pertenece al género de los gravígrados, tenía aproximadamente casi tres metros de largo, entre 70 y 80 centímetros de ancho y un metro y medio de alzada y casi llegaba hasta pesar una tonelada, más o menos, con garras largas y filosas. Era un animal robusto, cubierto de pelos largos de hasta 20 centímetros de largo, y con un cuero muy grueso que incluía huesecillos debajo de la piel, que actúaban como una armadura de protección flexible contra los depredadores, o sea que tenían como una especie de caparazón que les servia como una verdadera coraza.
 Era de la misma familia que el armadillo, el oso hormiguero y el perezoso actuales y, su  tamaño era dos veces el de un hombre. 
 Vivían en toda Sudamérica y especialmente en la Patagonia y  comían pastos largos y vegetación de todas clases. Esto se sabe ya que se han encontrado restos de muchos de sus coprolitos.
  Estos animales de gran tamaño o dimensiones considerables convivían con los indígenas y algunos científicos creen que fueron los humanos los causantes de la desaparición de todos ellos y por tanto de la megafauna existente en el continente Sudamericano.
    Estos perezosos gigantes tenían una piel extremadamente dura y que las flechas que lanzaban con sus arcos rebotaban en su piel sin hacerles ningún daño, lo que coincide con el tipo de piel de esta especie (con diminutos huesos y pelaje muy tupido, tal como se mencionó anteriormente); por lo que se supuso que los animales a los que hacían referencia los aborígenes eran los milodones.
    No se han encontrado restos de  perezosos gigantes posteriores a  8.500 a.C. y los que se han encontrado se han hallado en la Patagonia, y como la vegetación actual es idéntica a la vegetación que comían hace más de doce mil años, el cambio climático se puede descartar como causa de su extinción. Por eso, la visión contemporánea es que la actividad humana (es decir, la caza) fue la causa de su fallecimiento.


    Las causas de su extinción, hace 10 o 13 mil años, no están del todo claras:     pudo ser  cazado por los primeros hombres que habitaron el extremo sur del continente, o porque los afectó un cambio climático muy importante, pues subió la temperatura y cambió en extremo  la vegetación. Un tercer factor que pudo influir en la desaparición de esta especie,  es la actividad volcánica,  o bien  a todos estos factores en su conjunto.

miércoles, 3 de abril de 2013

MEGATERIO

El Megatherium fue uno de los primeros mamíferos prehistóricos descubiertos. Era el mayor perezoso de la historia. Este animal era totalmente terrestre, pues superaba en tamaño a un elefante, su pariente más cercano es el perezoso arborícola de tres dedos. Tenía la cola larga para ser un perezoso, y esta le ayudaba a ponerse en dos patas para alcanzar las hojas de las copas de los árboles.


Caminaba de manera normal, al contrario que otros perezosos terrestres, que andaban con los nudillos. Y al parecer tenía la planta de los pies traseros apoyada de forma distinta, aparentementa caminaba "de lado", en esas patas tenía garras de hasta 10 cm. Cuando se apoyaba sobre su cola para coger las mejores hojas usaba sus patas delanteras, con garras de hasta 50 cm para arrancar las hojas, deshojando las ramas.
El tamaño es la característica más notable de este enorme mamífero peludo, parecido a un oso. Se han descubierto muchos esqueletos enteros suyos, y los expertos tienen ya una idea clara de su forma y tamaño. Era un perezoso gigante que perteneció a la familia de los megatéridos, parecidos a los actuales perezosos, pero de tamaño y peso comparables a las de los elefantes.
Su cabeza era relativamente pequeña, sin incisivos ni colmillos y con sólo cinco muelas en cada lado de arriba, y cuatro muelas en cada lado de abajo. Eran muy fuertes, situadas en el fondo de la boca, y, con unos músculos muy potentes en las mandíbulas, podía triturar hojas duras e incluso ramas.
Cuando se alimentaba, se ponía en cuclillas sobre las patas traseras, alcanzando así una altura equivalente a los dos pisos de una casa, y, proporcionándole una sólida base las anchas caderas y sus rollizas patas, se equilibraba usando su gruesa cola a modo de tercera pata, que se apoyaba en el suelo y así contribuir a soportar su peso.


Después, las fuertes garras de las patas delanteras tiraban de las ramas con hojas hacia su cabeza, parecida a la de un oso, y su larga lengua se enrollaba alrededor de las hojas, que se llevaba a la boca. Tenía el cuerpo muy grueso, patas cortas y muy robustas, pies grandísimos, con dedos armados de uñas fuertes y corvas, y cola de medio metro de diámetro en su arranque, ancha, robusta y útil como sostén. La forma de sus garras le dificultaban su marcha por tierra firme. Caminaba sobre sus cuatro musculosas patas, pero no podía apoyar la planta del pie en el suelo por causa de sus garras. Así pues, cuando caminaba, lento, perezoso y pesado, se apoyaba sobre el dorso de las manos, en los nudillos y las muñecas; y sobre el borde exterior de sus pies, lo mismo que el hormiguero australiano, su lejano pariente. Sus largas garras curvas imponían respeto, pero este perezoso terrestre era herbívoro, no carnívoro.
   Cuando era atacado se defendía con sus poderosas garras curvas, que también utilizaba para arrancar hojas y sujetar los tallos, y debería de defenderse a menudo, puesto que los carnívoros ansiaban comer aquella montaña de carne. Mientras el clima de la Tierra se fue enfriando, a lo largo de miles de años, muchos animales tuvieron que adaptarse a las nuevas condiciones. Este perezoso tenía un grueso pelaje para conservar el calor. El largo pelaje también era un buen vehículo para que las madres transportaran a sus crías. Cuando se incorporaba para alimentarse de las copas de los árboles, sus crías debían permanecer a salvo y calientes, aferradas al largo vello del pecho o del lomo de su madre. Los adultos vivían casi siempre en el suelo, pasando torpemente de un árbol a otro, apoyados sobre sus grandes patas provistas de garras y comiendo grandes cantidades de hojas. Los expertos creen que los hombres primitivos atrapaban vivos algunos de estos mamíferos y los mantenían en cuevas cerradas. Los animales estarían bien alimentados en verano, cuando abunda el alimento, pero al llegar el invierno, al escasear la comida, serían sacrificados y comidos por los humanos. Aunque evolucionó y se desarrolló en América del sur durante el terciario, se han encontrado también sus fósiles en la región suroeste de América del Norte, entre ellos varios restos con trozos de piel y mechones de un pelo amarillento y áspero.


Junto con los gliptodontes y la zarigüeya, entre otros, este animal único emigró hacia el norte hace unos 20.000 años, pasando por un puente continental, la actual CentroAmérica, emergido poco antes. Unos 9.000 años más tarde, se extinguió junto con otros grandes mamíferos. Proceden de las pampas los mejores ejemplares conocidos, y el primero de los cuales, lo descubrió el religioso Manuel Torres en 1.785 junto al río Luján. Más tarde, en 1.789, el gobernados de Buenos Aires envió a Madrid un esqueleto completo de una extraña bestia gigantesca. Su intención era de que se exhibiera como curiosidad. Pocos años después, un paleontólogo francés, el barón Georges Cubier, examinó aquellos restos y los identificó como pertenecientes a un perezoso gigante. La especie tipo es el Megatherium cuvieri.
 Lejanos parientes de los colosales megaterios son los Bradypus, o perezosos arborícolas o ais, pequeños mamíferos arborícolas que viven en los bosques sudamericanos. A diferencia de éstos, no podía trepar a los árboles, ya que si hubiera intentado colgarse a una rama, habría derribado el árbol entero. Éstos son los mamíferos actuales más lentos que existen. Siempre están en marcha, pasando de un árbol a otro, pero tan despacio que tardaría seis horas y media en recorrer un kilómetro. Por tierra firme se desplaza con más dificultad todavía. Medía 6 metros de longitud, y poco más de 5 metros de altura cuando se erguía sobre los cuartos traseros, y producía pesar unas 4 toneladas.

El Megatherium desarrolló uno de los mayores tamaños alcanzados por los mamíferos terrestres. Desarrolló ese tamaño para evitar depredadores como el Kelenken, además también tenía placas óseas para hacerlo aún más invencible, hasta para los dientes de sable, aunque no era el único, pues animales como el Doedicurus desarrollaron grandes armaduras como los extintos ankilosaurios. Además tenía la ventaja de que al ser tan grande podía comer todas las plantas que encontrara.

MAMUT

Un extenso estudio genético sobre el extinto mamut lanudo, una especie de elefante que se adaptó para vivir en ambientes fríos del hemisferio norte, ha revelado que la especie no era un gran grupo homogéneo, como los científicos habían asumido previamente, y que además no tenía mucha diversidad genética. La población estaba dividida en dos grupos, y uno de ellos se extinguió hace 45.000 años, mucho antes de que los primeros humanos empezaran a aparecer en la región.
Este descubrimiento es particularmente interesante porque elimina la caza humana como un factor que contribuyó a esa extinción, dejando el cambio climático y las enfermedades como las causas más probables.

La investigación marca la primera vez que los científicos han analizado con un nivel de detalle tan alto la estructura de una población completa de mamíferos extintos, utilizando el genoma mitocondrial entero, es decir, todo el ADN que constituye los genes presentes en las estructuras de las mitocondrias dentro de las células.

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PALEOLAMA

 En el pleistoceno, debido a los grandes cambios climáticos, se producen migraciones de animales, extinguiéndose los camélidos de America. Así en América del sur desparecen los géneros hemiauchemía y paleolama.

Antecesor de los camélidos americanos. De mayor tamaño que la llama, la alpaca, el guanaco y la vicuña.
Historia y evolución de los camélidos.
Los camélidos sudamericanos están emparentados con los camellos que habitan en África y Asia. La diferencia morfológica fundamental, es que éstos tienen joroba y son de mayor tamaño. La diferenciación y especiación ha sido el producto de un proceso evolutivo de millones de años.

Los camellos actuales son el resultado de un largo y complejo proceso evolutivo que tuvo su origen en América del Norte en el Eoceno Tardío hace unos 40 millones de años. En esa época aparecieron unos pequeños mamíferos a los que se les llamó Protylopus petersoni, parecidos a pequeños guanacos de sólo 30 centímetros de altura. A partir de este grupo, se originaron distintas especies que, en su evolución a lo largo de millones de años, fueron adaptándose a diferentes condiciones ambientales y aumentando gradualmente de tamaño.
Los hallazgos de restos fósiles muestran que hace aproximadamente 20 millones de años, los camélidos dominaban las zonas planas de América del Norte. Un estudio detallado de estos restos permitió clasificarlos en cuatro grupos con características propias (Titanotylopus, Paracamelus, Megatylopus y Hemiauchenia).
De estos cuatro grupos de camélidos, los dos más importantes son los Paracamelus y los Hemiauchenia porque dieron origen a todas las especies actuales.
Los Paracamelus tenían algunas especies gigantes como la de los géneros Gigantocamelus y Alticamelus Paracamelus migraron hace aproximadamente 3 millones de años (comienzo del Pleistoceno) a través del Estrecho de Bering, desde América del Norte a Eurasia, y se extendieron por toda Europa, el norte de África y China. Es a partir de estos antecesores, que evolucionan los camellos jorobados: el camello y el dromedario actual, que pertenecen al género Camelus. que podían superar los cuatro metros de altura (más grandes que los actuales elefantes). Algunos
Por otro lado, los Hemiauchenios migraron hacia el sur, también hace aproximadamente 3 millones de años, pasando por el Istmo de Panamá, invadiendo las planicies y pampas de Sudamérica. Allí se diversificaron dando lugar también a la Paleollama, Lama y Vicugna.
Dejamos los millones de años y entramos a los miles de años. Es el momento de las extinciones. Hace unos 10 a 12 mil años atrás, en la época helada del Pleistoceno, se extinguieron todos los camélidos que había en América del Norte. En América del Sur desaparecen los Hemiauchenia y los Paleolama, y quedan solamente los guanacos del género Lama y la Vicuña del género Vicugna.

martes, 2 de abril de 2013

EL CABALLO AMERICANO

Existió en América del Sur un antecesor del caballo actual, aunque de porte similar al de la cebra africana, cuyo primer fósil fue descubierto por Charles Darwin.
El Grupo Paleo dedicado a la paleontología del Cenozoico tardío en la región pampeana argentina, publica un muy interesante estudio sobre los antecedentes del caballo en América del Sur. El documento menciona que el Hippidion Principale era un mamífero autóctono que habría llegado a Sudamérica a principios del Pleistoceno.
Hippidion (que significa 'caballito') es un género extinto de caballo endémico de América del Sur. Habitó durante el Plioceno tardío hasta el Pleistoceno, hace entre 2 millones de años y 8000 años. Todas las distintas especies del género Hippidion, tenían el tamaño aproximado de un pony actual.
Numerosos restos de estos équidos antiguos se han encontrado en diversas localizaciones como en la provincia de Santa Cruz (Argentina) y en la Cueva del Milodón (Chile).
Hippidion es considerado un descendiente de Pliohippus, caballo que emigró a Sudamérica alrededor de hace 2,5 millones de años. Los análisis de ADN lo muestran como un antepasado de la línea evolutiva del caballo actual, teniendo un parecido con los asnos. La evidencia de la delicada estructura de los huesos nasales del género, sugiere que los Hippidion evolucionaron aislados de otras especies de caballo de América del Norte.
Hippidion saldiasi y otros caballos sudamericanos se extinguieron hace unos 8000 años.
Aquel primitivo caballo se habría extinguido antes de la llegada del caballo europeo con la conquista de América. De acuerdo al excelente trabajo del Grupo Paleo, publicado por Miramar prehistórica, aquél antepasado tendría cierta similitud con la cebra africana, siendo algo más bajo que aquélla y de apariencia rechoncha con extremidades relativamente cortas. Su peso pudo haber sido de alrededor de 400 a 600 kilos.
El primer registro obtenido y verificado de un caballo fósil sudamericano fue un molar superior descubierto por Charles Darwin, al que luego se le dió la identidad científica de Equus corvidens, cerca de Bahía Blanca, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina. Otros fósiles algo más modernos con una antigüedad estimada de 8.500 años han sido hallados en Arroyo Seco, también Provincia de Buenos Aires.

Hippidion es un género de equinos primitivos, endémico de América del Sur, encontrado desde el Plioceno tardío en sedimentos de la edad mamífero Uquiense, en la localidad de Uquía, Jujuy, Argentina.
Desciende de equinos que formaron parte del grupo de mamíferos invasores que ingresaron a la América del Sur sobre el final del Terciario, como consecuencia del levantamiento del istmo de Panamá, que generó la conexión entre ambas Américas a través de este "puente panameño", acontecimiento ocurrido aproximadamente unos 3 millones de años antesdel presente, y que unió definitivamente las faunas de América del Norte con las del Sur.
Se distingue por la retracción de la hendidura nasal hasta el nivel de M2 o posterior a M3.
Como resultado de esta retracción, el nasal se estrecha y se alarga formando una especie de estilete.
Esto afecta la conformación del cráneo donde, debido a la retracción de la hendidura nasal, los huesos nasales se proyectan libremente formando una visera o saliente pronunciada.

Por otra parte, es notable la conformación de las extremidades, proporcionalmente cortas y anchas, que le confieren al animal un aspecto macizo y robusto que el caballo doméstico.
Con un peso cercano a los 400 kilos.
Un gran número de sus restos se hallaron en sitios arqueológicos, y se corroboró su utilización como fuente de alimento, aunque este caballo primitivo no llegó a ser domesticado por los aborígenes.
Estos paleoindios convivieron con los équidos durante 4.000 años, cazándolos tan intensamente que las especies no soportaron semejante presión de captura y terminaron por extinguirse.

En la Argentina fueron abundantes, especialmente en las pampas, pero cubrieron casi todo el país y sus vecinos, habitando incluso en el altiplano andino o puneño, siendo encontrado en ambientes por sobre los 4.000 metros, por ejemplo en el Salar del Surire, en el sector altiplánico chileno.
El género †Hippidion está compuesto por tres especies:

Hippidion saldiasi Roth, 1899 (= Onohippidium saldiasi)
Es la especie más pequeña y robusta del género.
Estaba adaptada a condiciones ambientales extremas, vivió en épocas recientes (13.000 a 8.000 años antes del presente) en la Región Patagónica argentina, y sectores limítrofes del sur de Chile; y tal vez, también en la Puna jujeña.

Hippidion principale (Lund,1845)

Esta es la especie que caracteriza al género, descripta en base a restos encontrados el la localidad brasileña de Lagoa Santa.
Es la especie más grande del género.
Fue encontrado también en Tarija Bolivia (los mayores de la especie); en Buenos Aires Argentina; Chacabuco Chile; y en el departamento Artigas del Uruguay (los menores de la especie).
Entre las especies que han entrado en su sinonimia se encuentran: Hippidion chilensis, Hippidion bonaerense, y Onohippidium munizi.

Hippidion devillei (Gervais, 1855)

Es una especie de tamaño intermedio entre las otras dos.
Se distingue por la retracción de la escotadura nasal a nivel del mesostilo del M2.
El perfil es convexo, sin inflexión naso-frontal.
Fue encontrada primeramente en Tarija Bolivia; en la quebrada de Humahuaca Jujuy, y en Buenos Aires Argentina, con ejemplares algo distintos, y un poco mayores.
También se encontró en la localidad de Tirapata, en el Perú.
Entre las especies que han entrado en su sinonimia se encuentran: Hippidion bolivianum, Hypohippidion humahuaquense, Onohippidium devillei, y Onohippidium peruanum.

La provincia de Buenos Aires fue el hábitat de, por lo menos dos especies:
Hippidion principale ; vivia en el Lujanense (Pleistoceno tardío al Holoceno temprano), encontrado en: Lobería, Mercedes, Arroyo Seco, etc.
Hippidion devillei ; era un equino abundante en el Ensenadense (Pleistoceno temprano), encontrado en: Olivos, Puerto de La Plata, etc.

MASTODONTE

“En período Terciario tardío el Palaomastodon dio lugar a los mastodontes, entre los cuales se han encontrado fósiles de Platybelodon de Asia y al muy similar Amdelodon de América del Norte. Estos dos mastodontes tenían los dos dientes de la mandíbula inferior en forma de pala. Ninguna de estas dos especies logró sobrevivir. Platybelodon existió durante la época del Mioceno y el Amdelodon del Plioceno.


“Otro mastodonte que demostró tener forma más eficiente y que también surgió en el Terciario tardío fue el Gomphotherium. La distribución de este mamífero llegó a comprender el norte de África, Europa, Asia y América del Norte. Tenía dos colmillos en la mandíbula superior y dos en la inferior. Se estima que ya tenía una trompa que aunque no era muy larga sí era bien definida. Era como del tamaño del Elefante Asiático. Aunque desapareció en el Pleistoceno se estima que dio lugar a las familias Mammutidae y Elephantidae.”
La familia está lejanamente emparentada con la de los elefántidos, donde se clasifican los elefantes actuales. Apareció en Eurasia, en el Oligoceno, hace unos 20 millones de años, y desde allí se extendió tanto a África, como a América, donde la familia persistió hasta el Pleistoceno e incluso el Holoceno (época actual). Se admite como probable que la extinción, hace sólo 10.000 a 8.000 años, de la última especie, Mammut americanum, cuyos fósiles han sido encontrados tanto en Norteamérica, como en Sudamérica, fuera acelerada por la caza practicada por los primeros pobladores humanos de América. Se ha descubierto recientemente que la tuberculosis desempeñó algún papel en el final de la especie.
Cuando se habla de mastodontes muchas personas evocan erróneamente los legendarios mamuts, sin embargo se trata de animales muy diferentes.
Los mamútidos (Mammutidae, antiguamente llamada Mastodontidae) son una familia extinta de mamíferos proscídeos conocidos vulgarmente como mastodontes. No deben confundirse con los mamuts, que pertenecen al género Mammuthus de la familia Elephantidae.
Varios millones de años antes de que los mamuts -que son elefantes- aparecieran en la tierra, sus parientes los mastodontes ya se habían asentado en ella. Físicamente son distintos: los mastodontes son más pequeños, con colmillos más reducidos y menos curvados, y su cuerpo es menos jorobado.
También son diferentes sus cráneos y sus molares, ya que no compartían la misma dieta: mientras los mamuts eran pastadores y se habían especializado en gramíneas, los mastodontes eran ramoneadores y se alimentaban de hojas, ramas de árboles, frutos e hierba.
Los mastodontes aparecían recubiertos de pelo grueso, como los mamuts (género Mammuthus) que poseian un pelaje externo de 90 cm de largo conotro interno más suave que conservaba el calor. Se ha encontrado en Grecia un esqueleto de Mammut borcinus, con colmillos de 4,39 m de longitud, corresponde a un mastodonte de 3,5 m de altura y un peso de unas 6 toneladas. Los mastodontes americanos eran animales de alzada algo menor que los mamuts o incluso que los elefantes actuales, pero de peso semejante al de éstos, por su construcción muy masiva, con gruesas patas columnares. Estaban dotados de defensas grandes en la mandíbula superior y a veces, en el caso de los machos, otras más pequeñas en la inferior. Probablemente las usaban para levantar las matas y las hierbas de las que parece que se alimentaban.
La familia está próximamente emparentada a la de los elefántidos, donde se clasifican los elefantes actuales. Apareció en Eurasia, en el Oligoceno, hace unos 20 millones de años, y desde allí se extendió tanto a África, como a las Américas, donde la familia persistió hasta el Pleistoceno e incluso el Holoceno (época actual). Se admite como probable que la extinción, hace sólo 10.000 a 8.000 años, de la última especie, Mammut americanum, cuyos fósiles han sido encontrados tanto en Norteamérica, como en Suramérica, fuera acelerada por la caza practicada por los primeros pobladores humanos de América. Se ha descubierto recientemente que la tuberculosis desempeñó algún papel en el final de la especie.
Los proboscídeos gozaron de un gran apogeo en la era Terciaria, especialmente durante el Mioceno, cuando estaban presentes en todo el planeta con la excepción de Australia y la Antártida.

TOXODON

Toxodon era un gran mamífero herbívoro que era similar en proporción a un rinoceronte o un hipopótamo.   
  Era uno de los mamíferos ungulados extinguido de los fines del Plioceno y Pleistoceno que vivía en América del Sur.

Toxodon es un género de mamíferos, ahora extinta, que vivía en las épocas finales del Plioceno y Pleistoceno de América del Sur. Fósiles Toxodon fueron estudiados por Charles Darwin en su viaje en el Beagle ....
    El conocimiento de su existencia se remonta al siglo XIX cuando Charles Darwin encontró un fósil de Taxodón en un terreno de Uruguay.
    Desde que Darwin descubrió que los fósiles de mamíferos similares de América del Sur fueron diferentes a los de Europa, invocó muchos debates acerca de la evolución y natural selección de los animales.
TOXODONTIA, un suborden de mamíferos ungulados extintos Sur América Terciario tipificado por el Toxodon género, llamado así a partir de la curvatura del arco-como de los dientes molares.
Todos ellos muestran signos de parentesco lejano a la Perissodactyla, en lo que respecta tanto a la extremidad estructura y la dentición, mientras que una cierta semejanza exposición a los roedores y Hyraxesresemblances que, sin embargo, son probablemente ser atribuido al paralelismo en desarrollo.
Bajo la orden sub-Toxodontia se pueden incluir no sólo la Toxodon típico, pero la Typotherium más aberrante del Pleistoceno de Buenos Aires y el más pequeño y Pachymcus Hegeto-therium de las camas patagónica de Santa Cruz.

   Una de las principales y posibles causas de su desaparición fue  que los humanos prehistóricos lo cazaban en grandes y numerosas cantidades.
 Su esqueleto muestra parecido con la familia de los bóvidos y una grupa similar a la del bisonte, como su pariente Nesodon, al que supera en tamaño. Alcanzaban el tamaño de un hipopótamo o un paquidermo y probablemente compartían sus hábitos.
   El cuerpo era pesado, con forma de barril, apoyado sobre patas cortas y robustas. Las patas plantígradas, con tres dedos ungulados, eran no obstante, bastante pequeñas. Como las traseras eran más largas que las delanteras, el cuerpo se inclinaba hacia adelante, a la altura de los hombros.

 El Toxodon ha sido concebido tanto como un herbívoro, como un animal que se alimenta de pastos, y como un navegador, un animal que se alimenta de las hojas de arbustos y árboles bajos de crecimiento.
 Los restos de Toxodon siempre se han encontrado en los ecosistemas áridos, algo de esperarse ya que la mayor parte de América del Sur estaba cubierta por estepas y llanuras cubiertas de hierba durante el Pleistoceno.
   Vivían en zonas de ríos, lagunas y pantanos, se cree que tenían hábitos acuáticos similares a los de los hipopótamos, pensándose en un principio que era un animal de clase anfibia.
    Además, un animal que ha realizado bajo su cabeza sobre su cuerpo no sería capaz de sumergirse completamente en sí de lo contrario no sería capaz de conseguir su cabeza fuera del agua para respirar, lo que significa que el Toxodon no podría haber tratado de utilizar agua para soportar su peso por el riesgo de ahogarse.
    Se trataba de un animal de presa para los primeros cazadores humanos, y en la teoría del exceso de población el Toxodon ha sido utilizado en varias ocasiones para explicar la desaparición de gran parte de los animales de la megafauna al final del Pleistoceno. También era una de las presas preferidas  de los pájaros del terror, como el Kelenken o el Phororhacos y de los smilodones.
 Mientras que la caza habría sido sin duda un factor que contribuye a su extinción, hay otras teorías, como el cambio climático en curso, enfermedades y cometas hasta que estallan en el aire sobre el planeta que se han propuesto para explicar la desaparición de la megafauna.
   Había varias especies de  Toxodón que vivían en grandes rebaños de hasta 200 individuos, en los que los machos posiblemente no peleaban por las hembras, y si lo hacían, seguramente lo harían sin peleas de verdad.
  Aparentemente las adaptaciones del cráneo y la dentadura de los toxodontes surgieron como respuesta al consumo de pasto, pero después le permitieron adaptarse a una dieta vegetariana más generalista; es decir, podían consumir una gran variedad de alimentos.