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miércoles, 17 de abril de 2013

EL PALEOINDIO

Entendemos por Paleoindio , paleoamericano o periodo precerámico al espacio de tiempo comprendido entre 40.000  y 8000 años  a.C.
En esta época, que es la más larga de la historia o prehistoria americana, se desarrollan las primeras herramientas de piedra, así como las bases de la diversidad étnica y lingüística de América precolombina.
   En este periodo de tiempo se producen los  grandes cambios  climáticos que implicaron la desaparición especialmente de la megafauna.
   La ocupación humana se basa en grupos de cazadores-recolectores que se asientan especialmente en abrigos rocosos.
   Los historiadores no se ponen de acuerdo en el inicio de esta gran fase histórica  Todos coinciden en que  en esta etapa se inicia  la primera presencia humana en América, aunque no coinciden en  el momento en que esto ocurrió y las rutas migratorias que siguieron esos grupos de gente. Aunque no se sabe con precisión cuándo se produjo el primer paso hacia América, se acepta que provino principalmente de Asia y avanzó por la actual Alaska, al menos en dos oleadas bastante separadas en el tiempo (entre 42.000 y 21.000 años a.c. una y entre 10.500-4.000 años a.c. la segunda).
    Se acepta en general que los amerindios derivan de poblaciones mongoloides asiáticas, aunque se han registrado cráneos prehistóricos en el norte y sur del continente con caracteres no mongoloides, que han permitido sugerir la existencia de poblaciones “premongoloides”.
   Las investigaciones en el área de Beringia, Alaska/Yukón de Alaska revelaron el conocimiento de cazadores de bisontes y alces de Alaska central cuya cronología se remonta al 10.000/9.000 a.c., denominados Complejo Nenana, con puntas de proyectil foliáceas pequeñas.
    Los datos que se disponen para la historia de este período son escasos, particularmente en las época más antiguas, y generalmente se trata de inferencias a partir de los hallazgos arqueológicos, que consisten principalmente en herramientas de piedra y restos orgánicos —humanos, animales y vegetales— o de antiguos campamentos. A partir de ellos se observa una complejidad creciente y una exploración tecnológica que dio como resultado una mayor diversidad de materiales para la confección de herramientas y la especialización de estas para diversas actividades.
    Algunos historiadores sugieren que durante las épocas extremadamente frías, las zonas de páramo de las altas montañas andinas probablemente estuvieron conectadas con la vegetación seca y abierta del valle del Magdalena; de esa forma la región cundiboyacense mantuvo un corredor abierto de vegetación conectando las tierras bajas del Caribe y posibilitando el desplazamiento de bandas de cazadores.
   Varios investigadores establecen que durante la primera mitad del período lítico la supervivencia de los grupos se basaba en la caza de grandes herbívoros como mastodonte (Cuvieronius hyodon y Haplomastodon) y caballo americano (Equus Amerhippus spp), y a más baja escala especies menores como venados (Odocoileus virgianus), roedores como ratón, curí (Cavia porcellus), conejo y armadillos, zorros y perros de monte.

     Se podría hablar del Paleolítico Inferior, Medio o Superior... o bien, del Paleoindio Inferior, Medio o Superior... Muchos investigadores proponen otras terminologías, de las que tal vez la menos polémica y más didáctica sea la que denomina a éste largo periodo "Orígenes Culturales", subdividiéndolo en tres grandes etapas: "Cultura de nódulos y lascas", "Cazadores de la megafauna" y "Cazadores-recolectores".
  Lo que sí parece claro es que desde el norte (...estrecho de Bering) hacia el sur disminuye la antigüedad de los hallazgos arqueológicos.
  1. Periodo lítico inferior o paleoindio inferior. En esta época los habitantes fabricaron nódulos y lascas mediante la técnica de la percusión (se trabaja por golpes, sobre todo se emplea obsidiana negra), elaboraron también instrumentos de hueso, e incluso de madera, si bien, los de madera, dada su naturaleza perecedera, han llegado hasta nosotros en pequeñas cantidades.
  2. Lítico superior, paleoindio superior o periodo de los cazadores superior. Es una época en la cual el utillaje evoluciona, desde el punto de vista de la ejecución y nos encontramos con objetos que fueron fabricado tanto con la técnica de la percusión , como de la técnica de la presión (se trabaja mediante la frotación de unas piedras con otras y en su última fase se utiliza el pulimentado con arena y agua, también se utiliza la obsidiana). Entre estos instrumentos hay un gran número de puntas de flecha y cuchillos de hoja bifacial. Son unos instrumentos más elaborados y perfectos que los que se habían realizado en el lítico inferior y por ello la capacidad para cazar del hombre del lítico superior fue mucho mayor.

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jueves, 4 de abril de 2013

MILODON

La etimología proviene del griego, vendría a ser algo así como dientes que muelen o molinos. odon es diente en griego y mil viene de mill, molino en inglés.
  El Milodón,  era un  mamífero prehistórico de carácter herbívoro que vivió a hasta finales del pleistoceno, es decir hasta el Mioceno o cuaternario.
 Este animal era del porte de un gran oso con la cabeza de camello. Pertenece al género de los gravígrados, tenía aproximadamente casi tres metros de largo, entre 70 y 80 centímetros de ancho y un metro y medio de alzada y casi llegaba hasta pesar una tonelada, más o menos, con garras largas y filosas. Era un animal robusto, cubierto de pelos largos de hasta 20 centímetros de largo, y con un cuero muy grueso que incluía huesecillos debajo de la piel, que actúaban como una armadura de protección flexible contra los depredadores, o sea que tenían como una especie de caparazón que les servia como una verdadera coraza.
 Era de la misma familia que el armadillo, el oso hormiguero y el perezoso actuales y, su  tamaño era dos veces el de un hombre. 
 Vivían en toda Sudamérica y especialmente en la Patagonia y  comían pastos largos y vegetación de todas clases. Esto se sabe ya que se han encontrado restos de muchos de sus coprolitos.
  Estos animales de gran tamaño o dimensiones considerables convivían con los indígenas y algunos científicos creen que fueron los humanos los causantes de la desaparición de todos ellos y por tanto de la megafauna existente en el continente Sudamericano.
    Estos perezosos gigantes tenían una piel extremadamente dura y que las flechas que lanzaban con sus arcos rebotaban en su piel sin hacerles ningún daño, lo que coincide con el tipo de piel de esta especie (con diminutos huesos y pelaje muy tupido, tal como se mencionó anteriormente); por lo que se supuso que los animales a los que hacían referencia los aborígenes eran los milodones.
    No se han encontrado restos de  perezosos gigantes posteriores a  8.500 a.C. y los que se han encontrado se han hallado en la Patagonia, y como la vegetación actual es idéntica a la vegetación que comían hace más de doce mil años, el cambio climático se puede descartar como causa de su extinción. Por eso, la visión contemporánea es que la actividad humana (es decir, la caza) fue la causa de su fallecimiento.


    Las causas de su extinción, hace 10 o 13 mil años, no están del todo claras:     pudo ser  cazado por los primeros hombres que habitaron el extremo sur del continente, o porque los afectó un cambio climático muy importante, pues subió la temperatura y cambió en extremo  la vegetación. Un tercer factor que pudo influir en la desaparición de esta especie,  es la actividad volcánica,  o bien  a todos estos factores en su conjunto.

miércoles, 3 de abril de 2013

MEGATERIO

El Megatherium fue uno de los primeros mamíferos prehistóricos descubiertos. Era el mayor perezoso de la historia. Este animal era totalmente terrestre, pues superaba en tamaño a un elefante, su pariente más cercano es el perezoso arborícola de tres dedos. Tenía la cola larga para ser un perezoso, y esta le ayudaba a ponerse en dos patas para alcanzar las hojas de las copas de los árboles.


Caminaba de manera normal, al contrario que otros perezosos terrestres, que andaban con los nudillos. Y al parecer tenía la planta de los pies traseros apoyada de forma distinta, aparentementa caminaba "de lado", en esas patas tenía garras de hasta 10 cm. Cuando se apoyaba sobre su cola para coger las mejores hojas usaba sus patas delanteras, con garras de hasta 50 cm para arrancar las hojas, deshojando las ramas.
El tamaño es la característica más notable de este enorme mamífero peludo, parecido a un oso. Se han descubierto muchos esqueletos enteros suyos, y los expertos tienen ya una idea clara de su forma y tamaño. Era un perezoso gigante que perteneció a la familia de los megatéridos, parecidos a los actuales perezosos, pero de tamaño y peso comparables a las de los elefantes.
Su cabeza era relativamente pequeña, sin incisivos ni colmillos y con sólo cinco muelas en cada lado de arriba, y cuatro muelas en cada lado de abajo. Eran muy fuertes, situadas en el fondo de la boca, y, con unos músculos muy potentes en las mandíbulas, podía triturar hojas duras e incluso ramas.
Cuando se alimentaba, se ponía en cuclillas sobre las patas traseras, alcanzando así una altura equivalente a los dos pisos de una casa, y, proporcionándole una sólida base las anchas caderas y sus rollizas patas, se equilibraba usando su gruesa cola a modo de tercera pata, que se apoyaba en el suelo y así contribuir a soportar su peso.


Después, las fuertes garras de las patas delanteras tiraban de las ramas con hojas hacia su cabeza, parecida a la de un oso, y su larga lengua se enrollaba alrededor de las hojas, que se llevaba a la boca. Tenía el cuerpo muy grueso, patas cortas y muy robustas, pies grandísimos, con dedos armados de uñas fuertes y corvas, y cola de medio metro de diámetro en su arranque, ancha, robusta y útil como sostén. La forma de sus garras le dificultaban su marcha por tierra firme. Caminaba sobre sus cuatro musculosas patas, pero no podía apoyar la planta del pie en el suelo por causa de sus garras. Así pues, cuando caminaba, lento, perezoso y pesado, se apoyaba sobre el dorso de las manos, en los nudillos y las muñecas; y sobre el borde exterior de sus pies, lo mismo que el hormiguero australiano, su lejano pariente. Sus largas garras curvas imponían respeto, pero este perezoso terrestre era herbívoro, no carnívoro.
   Cuando era atacado se defendía con sus poderosas garras curvas, que también utilizaba para arrancar hojas y sujetar los tallos, y debería de defenderse a menudo, puesto que los carnívoros ansiaban comer aquella montaña de carne. Mientras el clima de la Tierra se fue enfriando, a lo largo de miles de años, muchos animales tuvieron que adaptarse a las nuevas condiciones. Este perezoso tenía un grueso pelaje para conservar el calor. El largo pelaje también era un buen vehículo para que las madres transportaran a sus crías. Cuando se incorporaba para alimentarse de las copas de los árboles, sus crías debían permanecer a salvo y calientes, aferradas al largo vello del pecho o del lomo de su madre. Los adultos vivían casi siempre en el suelo, pasando torpemente de un árbol a otro, apoyados sobre sus grandes patas provistas de garras y comiendo grandes cantidades de hojas. Los expertos creen que los hombres primitivos atrapaban vivos algunos de estos mamíferos y los mantenían en cuevas cerradas. Los animales estarían bien alimentados en verano, cuando abunda el alimento, pero al llegar el invierno, al escasear la comida, serían sacrificados y comidos por los humanos. Aunque evolucionó y se desarrolló en América del sur durante el terciario, se han encontrado también sus fósiles en la región suroeste de América del Norte, entre ellos varios restos con trozos de piel y mechones de un pelo amarillento y áspero.


Junto con los gliptodontes y la zarigüeya, entre otros, este animal único emigró hacia el norte hace unos 20.000 años, pasando por un puente continental, la actual CentroAmérica, emergido poco antes. Unos 9.000 años más tarde, se extinguió junto con otros grandes mamíferos. Proceden de las pampas los mejores ejemplares conocidos, y el primero de los cuales, lo descubrió el religioso Manuel Torres en 1.785 junto al río Luján. Más tarde, en 1.789, el gobernados de Buenos Aires envió a Madrid un esqueleto completo de una extraña bestia gigantesca. Su intención era de que se exhibiera como curiosidad. Pocos años después, un paleontólogo francés, el barón Georges Cubier, examinó aquellos restos y los identificó como pertenecientes a un perezoso gigante. La especie tipo es el Megatherium cuvieri.
 Lejanos parientes de los colosales megaterios son los Bradypus, o perezosos arborícolas o ais, pequeños mamíferos arborícolas que viven en los bosques sudamericanos. A diferencia de éstos, no podía trepar a los árboles, ya que si hubiera intentado colgarse a una rama, habría derribado el árbol entero. Éstos son los mamíferos actuales más lentos que existen. Siempre están en marcha, pasando de un árbol a otro, pero tan despacio que tardaría seis horas y media en recorrer un kilómetro. Por tierra firme se desplaza con más dificultad todavía. Medía 6 metros de longitud, y poco más de 5 metros de altura cuando se erguía sobre los cuartos traseros, y producía pesar unas 4 toneladas.

El Megatherium desarrolló uno de los mayores tamaños alcanzados por los mamíferos terrestres. Desarrolló ese tamaño para evitar depredadores como el Kelenken, además también tenía placas óseas para hacerlo aún más invencible, hasta para los dientes de sable, aunque no era el único, pues animales como el Doedicurus desarrollaron grandes armaduras como los extintos ankilosaurios. Además tenía la ventaja de que al ser tan grande podía comer todas las plantas que encontrara.

MAMUT

Un extenso estudio genético sobre el extinto mamut lanudo, una especie de elefante que se adaptó para vivir en ambientes fríos del hemisferio norte, ha revelado que la especie no era un gran grupo homogéneo, como los científicos habían asumido previamente, y que además no tenía mucha diversidad genética. La población estaba dividida en dos grupos, y uno de ellos se extinguió hace 45.000 años, mucho antes de que los primeros humanos empezaran a aparecer en la región.
Este descubrimiento es particularmente interesante porque elimina la caza humana como un factor que contribuyó a esa extinción, dejando el cambio climático y las enfermedades como las causas más probables.

La investigación marca la primera vez que los científicos han analizado con un nivel de detalle tan alto la estructura de una población completa de mamíferos extintos, utilizando el genoma mitocondrial entero, es decir, todo el ADN que constituye los genes presentes en las estructuras de las mitocondrias dentro de las células.

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PALEOLAMA

 En el pleistoceno, debido a los grandes cambios climáticos, se producen migraciones de animales, extinguiéndose los camélidos de America. Así en América del sur desparecen los géneros hemiauchemía y paleolama.

Antecesor de los camélidos americanos. De mayor tamaño que la llama, la alpaca, el guanaco y la vicuña.
Historia y evolución de los camélidos.
Los camélidos sudamericanos están emparentados con los camellos que habitan en África y Asia. La diferencia morfológica fundamental, es que éstos tienen joroba y son de mayor tamaño. La diferenciación y especiación ha sido el producto de un proceso evolutivo de millones de años.

Los camellos actuales son el resultado de un largo y complejo proceso evolutivo que tuvo su origen en América del Norte en el Eoceno Tardío hace unos 40 millones de años. En esa época aparecieron unos pequeños mamíferos a los que se les llamó Protylopus petersoni, parecidos a pequeños guanacos de sólo 30 centímetros de altura. A partir de este grupo, se originaron distintas especies que, en su evolución a lo largo de millones de años, fueron adaptándose a diferentes condiciones ambientales y aumentando gradualmente de tamaño.
Los hallazgos de restos fósiles muestran que hace aproximadamente 20 millones de años, los camélidos dominaban las zonas planas de América del Norte. Un estudio detallado de estos restos permitió clasificarlos en cuatro grupos con características propias (Titanotylopus, Paracamelus, Megatylopus y Hemiauchenia).
De estos cuatro grupos de camélidos, los dos más importantes son los Paracamelus y los Hemiauchenia porque dieron origen a todas las especies actuales.
Los Paracamelus tenían algunas especies gigantes como la de los géneros Gigantocamelus y Alticamelus Paracamelus migraron hace aproximadamente 3 millones de años (comienzo del Pleistoceno) a través del Estrecho de Bering, desde América del Norte a Eurasia, y se extendieron por toda Europa, el norte de África y China. Es a partir de estos antecesores, que evolucionan los camellos jorobados: el camello y el dromedario actual, que pertenecen al género Camelus. que podían superar los cuatro metros de altura (más grandes que los actuales elefantes). Algunos
Por otro lado, los Hemiauchenios migraron hacia el sur, también hace aproximadamente 3 millones de años, pasando por el Istmo de Panamá, invadiendo las planicies y pampas de Sudamérica. Allí se diversificaron dando lugar también a la Paleollama, Lama y Vicugna.
Dejamos los millones de años y entramos a los miles de años. Es el momento de las extinciones. Hace unos 10 a 12 mil años atrás, en la época helada del Pleistoceno, se extinguieron todos los camélidos que había en América del Norte. En América del Sur desaparecen los Hemiauchenia y los Paleolama, y quedan solamente los guanacos del género Lama y la Vicuña del género Vicugna.

martes, 2 de abril de 2013

TOXODON

Toxodon era un gran mamífero herbívoro que era similar en proporción a un rinoceronte o un hipopótamo.   
  Era uno de los mamíferos ungulados extinguido de los fines del Plioceno y Pleistoceno que vivía en América del Sur.

Toxodon es un género de mamíferos, ahora extinta, que vivía en las épocas finales del Plioceno y Pleistoceno de América del Sur. Fósiles Toxodon fueron estudiados por Charles Darwin en su viaje en el Beagle ....
    El conocimiento de su existencia se remonta al siglo XIX cuando Charles Darwin encontró un fósil de Taxodón en un terreno de Uruguay.
    Desde que Darwin descubrió que los fósiles de mamíferos similares de América del Sur fueron diferentes a los de Europa, invocó muchos debates acerca de la evolución y natural selección de los animales.
TOXODONTIA, un suborden de mamíferos ungulados extintos Sur América Terciario tipificado por el Toxodon género, llamado así a partir de la curvatura del arco-como de los dientes molares.
Todos ellos muestran signos de parentesco lejano a la Perissodactyla, en lo que respecta tanto a la extremidad estructura y la dentición, mientras que una cierta semejanza exposición a los roedores y Hyraxesresemblances que, sin embargo, son probablemente ser atribuido al paralelismo en desarrollo.
Bajo la orden sub-Toxodontia se pueden incluir no sólo la Toxodon típico, pero la Typotherium más aberrante del Pleistoceno de Buenos Aires y el más pequeño y Pachymcus Hegeto-therium de las camas patagónica de Santa Cruz.

   Una de las principales y posibles causas de su desaparición fue  que los humanos prehistóricos lo cazaban en grandes y numerosas cantidades.
 Su esqueleto muestra parecido con la familia de los bóvidos y una grupa similar a la del bisonte, como su pariente Nesodon, al que supera en tamaño. Alcanzaban el tamaño de un hipopótamo o un paquidermo y probablemente compartían sus hábitos.
   El cuerpo era pesado, con forma de barril, apoyado sobre patas cortas y robustas. Las patas plantígradas, con tres dedos ungulados, eran no obstante, bastante pequeñas. Como las traseras eran más largas que las delanteras, el cuerpo se inclinaba hacia adelante, a la altura de los hombros.

 El Toxodon ha sido concebido tanto como un herbívoro, como un animal que se alimenta de pastos, y como un navegador, un animal que se alimenta de las hojas de arbustos y árboles bajos de crecimiento.
 Los restos de Toxodon siempre se han encontrado en los ecosistemas áridos, algo de esperarse ya que la mayor parte de América del Sur estaba cubierta por estepas y llanuras cubiertas de hierba durante el Pleistoceno.
   Vivían en zonas de ríos, lagunas y pantanos, se cree que tenían hábitos acuáticos similares a los de los hipopótamos, pensándose en un principio que era un animal de clase anfibia.
    Además, un animal que ha realizado bajo su cabeza sobre su cuerpo no sería capaz de sumergirse completamente en sí de lo contrario no sería capaz de conseguir su cabeza fuera del agua para respirar, lo que significa que el Toxodon no podría haber tratado de utilizar agua para soportar su peso por el riesgo de ahogarse.
    Se trataba de un animal de presa para los primeros cazadores humanos, y en la teoría del exceso de población el Toxodon ha sido utilizado en varias ocasiones para explicar la desaparición de gran parte de los animales de la megafauna al final del Pleistoceno. También era una de las presas preferidas  de los pájaros del terror, como el Kelenken o el Phororhacos y de los smilodones.
 Mientras que la caza habría sido sin duda un factor que contribuye a su extinción, hay otras teorías, como el cambio climático en curso, enfermedades y cometas hasta que estallan en el aire sobre el planeta que se han propuesto para explicar la desaparición de la megafauna.
   Había varias especies de  Toxodón que vivían en grandes rebaños de hasta 200 individuos, en los que los machos posiblemente no peleaban por las hembras, y si lo hacían, seguramente lo harían sin peleas de verdad.
  Aparentemente las adaptaciones del cráneo y la dentadura de los toxodontes surgieron como respuesta al consumo de pasto, pero después le permitieron adaptarse a una dieta vegetariana más generalista; es decir, podían consumir una gran variedad de alimentos.