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domingo, 14 de abril de 2013

EL PALEOINDIO EN SONORA

El estudio de la arqueología Paleoindio tiene una larga historia en el suroeste de los Estados Unidos (por ejemplo, Haury et al. 1953), pero sabemos mucho menos acerca de los primeros pueblos al sur de la frontera en el noroeste de México. En Sonora y al oeste de la Sierra Madre Occidental, Manuel Robles, de la Universidad de Sonora Museo, junto con un grupo de arqueólogos aficionados, pasó incontables fines de semana en los años 1960 y 1970 para la prospección de yacimientos arqueológicos, especialmente los sitios Clovis, en la región que rodea a Hermosillo . Sus esfuerzos dieron lugar a publicaciones que documentan 11 localidades con afiliaciones Clovis en el estado de Sonora (Robles Manzo y 1972; Robles 1974). También se centraron en un sitio determinado, El Bajio, para el mapeo y la prueba, además de la superficie de recogida.
Más recientemente, Sánchez (2001) proporcionó un contexto más amplio para paleoindios de la zona mediante la revisión de todo México. Desde el año 2003, la prueba adicional junto con visitas de campo y entrevistas con otros coleccionistas de Guadalupe Sánchez Carpintero y Edmund P. Gaines (patrocinado por AARF y en colaboración con el Instituto Nacional Antropologie e Historia - INAH - Centro Sonora) proporcionaron datos valiosos en los sitios adicionales y artefacto encuentra. Estos datos son importantes para ampliar nuestra comprensión de los usos del suelo y tipos de sitios paleoindios además de la tecnología Paleoindio, tipología y las preferencias de las materias primas al sur de los sitios más conocidos y ajustes en Arizona. A continuación se resumen los datos de la encuesta regional y nuestras pruebas de El Bajío.
La mayoría de los conocidos sitios paleoindios se encuentran en los sistemas aluviales de la cuenca y de la provincia de Campo. Situado a 50 kilómetros al noroeste de la localidad de Carbó, SON sitio: K: 1:3 representa la mayor concentración de materiales paleoindios conocidos actualmente. El sitio se compone de puntas acanaladas, bifaciales, navajas y núcleos de desechos de talla lítica hoja y se extiende sobre un área de aproximadamente cuatro kilómetros cuadrados. Este sitio, también conocida como El Bajío, se discute a continuación. En el Valle del Río Mátape, 60 km al este de Hermosillo, SON sitio: O: 3:1 extiende por dos kilómetros y ha producido al menos cinco puntas acanaladas, 40 raspadores finales, y los huesos de fauna del Pleistoceno mamuts y otros. Recientes excavaciones identificado varias áreas de actividad diferenciadas. Cincuenta kilómetros al noreste de Hermosillo, varios artefactos paleoindios tarde, y un punto acanalado se conocen HIJO sitio: K15: 1 (Robles, 1974). Investigaciones recientes en el Hijo: K15: 1 artefactos identificados bajo la superficie y una secuencia de 3,5 metros de espesor aluvial formado por arcillas calcáreas, limos y arenas, y al menos cuatro distintos horizontes arcillosos negros.
Dos sitios están ubicados en la planicie costera central. Más de 27 puntos de diagnóstico proyectil paleoindios se han recogido de un campo de dunas en el borde de una playa grande en SON: N: 11:20 (Sánchez 2001). Diecisiete de estos puntos son clásicos Clovis, mientras que 10 presentan características que recuerda a finales de tecnologías de paleoindios como Dalton. Recientes investigaciones en el lugar de los materiales arqueológicos recuperados estratificados a una profundidad de 360 ​​cm por debajo de la superficie. Tres puntas acanaladas se informó desde HIJO sitio: J: 16:8, aproximadamente 20 km al oeste de Hermosillo. Pruebas del subsuelo aquí identificado la presencia de al menos 6,5 metros de depósitos aluviales y una serie de cuatro horizontes enterrados, lo que subraya el potencial para intactos, enterrados restos arqueológicos.
Las investigaciones en curso en estos sitios prometen ofrecer información importante sobre las adaptaciones paleoindios y los entornos cambiantes en Sonora durante el Pleistoceno Terminal y Holoceno temprano.
El Bajío: El Bajío es la southwesternmost sitio Clovis aún documentado en América del Norte y el más conocido de los reportados en Sonora (Robles Manzo y 1972; Robles, 1974; Sánchez 2001). Varias investigaciones arqueológicas han llevado a cabo en El Bajío. En 1975, Kenneth McIntyre y Marian, maestros de escuela de Vancouver, Canadá, realizaron encuestas y llevó a cabo recolecciones de superficie y excavaciones limitadas de prueba (McIntyre y McIntyre, 1976). Entre 1977 y 1981, Julio Montané Martí (1985), del Centro INAH Sonora llevó a cabo una serie de excavaciones de zanja en 10 localidades diferentes dentro del sitio y recogieron muchos artefactos de la superficie. Desafortunadamente, ninguno de estos estudios se concluyó, y ni las notas de campo ni los informes se sabe que existen. Sin embargo, diez cajas en las que se estima que 300.000 artefactos (herramientas y desechos de talla) recuperados durante estos dos proyectos están actualmente curada en el Centro INAH Sonora, pero con muy poca información en cuanto a sus contextos. A partir de 1998, Guadalupe Sánchez, estudiante de posgrado en Antropología en la Universidad de Arizona y John Carpenter, con el apoyo de Elisa Villalpando y Julio Montané del Centro INAH Sonora, llevó a cabo varias visitas breves, de reconocimiento al sitio, y comenzó a organizar y análisis de los materiales arqueológicos recogidos previamente en el sitio y en la actualidad comisariada por el Centro INAH Sonora.
Reconocimiento preliminar del lugar confirmó la distribución de artefactos Clovis en moderada a alta densidad en un área de aproximadamente cuatro kilómetros cuadrados. Algunos de estos materiales líticos están expuestos en la superficie o derivados de depósitos superficiales situadas inmediatamente encima del substrato roca granítica. Sin embargo, muchos de los artefactos se observó erosión de depósitos enterrados en áreas donde los sedimentos aluviales pueden variar de uno a dos metros de espesor. Aunque los materiales Clovis representan un componente importante en el sitio, otros componentes arqueológicos son visibles en la superficie, incluyendo puntos de proyectil arcaicos, groundstone, cerámicas, y varios cientos de características representadas por la concentración de roca. Teniendo en cuenta estos aspectos del sitio, AARF apoyados por las excavaciones comenzaron en el 2003.                                                     
 El análisis de los artefactos recuperados en el año 2003 se encuentra todavía en proceso (por Guadalupe Sánchez), pero algunos resultados preliminares están disponibles. Materiales paleoindios fueron encontrados en un área de cuatro kilómetros cuadrados, con al menos 22 loci identificados. Los kits de herramientas de cada locus son notablemente similares, que comparten una amplia gama de herramientas que se utilizan en diversas actividades (hojas, diferentes tipos de bifaces y herramientas unifaciales). Por lo tanto, parecería que estos loci no representan actividades variadas, pero las localidades en que los mismos comportamientos generales se llevaron a cabo. El principal atractivo de El Bajío probablemente era una cantera de materias primas eran de alta calidad basalto fue removido para la fabricación de herramientas. La cantera fue encontrado cerca de la cima de la ladera sur del Cerro de La Vuelta, el cerro más alto de la zona, situada en la esquina suroeste del sitio. La cantera es un gran afloramiento de enormes vertederos de desechos de talla lítica, algunos llegando a los 20 metros o más de longitud y de hasta 1 metro de profundidad. La cantera se extiende sobre un área de aproximadamente una hectárea. Es una de las mayores canteras de paleoindios en el suroeste de EE.UU. / Noroeste de México. La ubicación de algunos loci en una o más kilómetros de distancia de la cantera sugiere la posibilidad de realizar actividades adicionales en El Bajío. El alto porcentaje de reafilado y reutilizar evidente entre el conjunto herramienta de algunos loci también es sugestiva de la utilización a largo plazo de la zona.

martes, 9 de abril de 2013

EL PALEOINDIO EN OHIO

13000 a.C. hasta el 7000 a.C.

Cazadores y recolectores vivían  en Ohio en los últimos siglos de la Edad de Hielo. Los primeros paleoindios cazaban ahora las especies extintas de animales de caza mayor como el mamut y el mastodonte. También cazaban venados y caza menor, pesca, y se reunieron nueces y frutas cuando están disponibles. Sus puntas de lanza distintivos se encuentran en América del Norte.

Los residentes de Ohio

Los seres humanos no siempre han vivido en el continente americano. Nuestra patria original se encuentra en África. Nos hemos estado moviendo hacia el resto del mundo durante los últimos 200.000 años.
Con el fin de llegar a las Américas desde el Viejo Mundo, sin cruzar un océano, la gente tenía que ir a través de Siberia. Podrían haber caminado a través del estrecho de Bering cuando el hielo marino invernal llena el vacío entre Asia y América, o nos cruzamos en tierra firme en los momentos en que bajaron los niveles del mar abierto la amplia plataforma continental que une estos dos masas de tierra.
La primera cultura Paleoindio descubierto en Ohio hasta ahora es la cultura Clovis (9500 a 8000 aC). El sello distintivo de la cultura Clovis es un tipo de punta de lanza denominada punta de Clovis. Las puntas de Clovis tienen lados rectos sin muescas. En cambio, tienen ranuras o "flautas" picadas en sus bases. Estas ranuras habría ayudado a unir los puntos con firmeza a los ejes de lanza. El punto y la cultura son nombrados según el sitio Clovis situado cerca de la ciudad de Clovis, Nuevo México. Aquí los arqueólogos descubrieron la gran época de tales puntas.
Paleoindios cazaban animales de caza grandes y pequeños, pescar en los lagos y arroyos, recogen las nueces y bayas. Como estaban siempre en movimiento sus refugios eran tiendas de campaña hechas de postes de madera cubiertos con corteza o pieles.
Una de sus recursos naturales más importantes fue pedernal. Tienen sílex de varias fuentes. En Ohio, sus materias favoritas era el pedernal. Herramientas hechas de este material les proporcionaban todo lo que necesitaban para vivir.
La caza y la recolección de las bandas no suelen tener jefes. Los líderes son hombres y mujeres que se han ganado el respeto del grupo a causa de sus habilidades en la caza, la curación, o la prestación de otros bienes o servicios necesarios. Los hombres y las mujeres eran libres de dejar la banda en cualquier momento para unirse a otro o de valerse por sí mismos. Los ancianos han sido altamente valorados por su experiencia y conocimiento.

CULTURA CLOVIS

viernes, 29 de marzo de 2013

EL PALEOINDIO EN ARIZONA

PALEOINDIO EN ARIZONA
Durante los 100.000 años de la edad de hielo más reciente, mientras que gran parte del agua de la Tierra fue encerrado en las capas de hielo, el nivel de los océanos, a veces reducido en hasta 300 pies. En estos momentos el estrecho de Bering se convirtió en tierra seca, y los animales migran a través de un amplio territorio conocido como Beringia. Las especies que se habían desarrollado en el Viejo Mundo fueron capaces de migrar hacia el este, estos mamuts incluidos, bisontes y los primeros humanos. Los caballos y los camellos, que se habían desarrollado en el continente americano, emigró al oeste de Asia y sobrevivieron allí incluso después de que se extinguió en el continente americano.

Por supuesto, todos estos movimientos no se le ocurrió de repente pero con inmensas extensiones de tiempo durante las fluctuaciones glaciales. Los mamuts estaban en las Américas alrededor de 1,5 millones de años, mientras que los humanos fueron las últimas, probablemente llegando en varias oleadas de migración entre 30.000 y hace 11.500 años. Una de las primeras culturas ha sido nombrado "Clovis" después de un tipo de punta de lanza encontrar en Clovis, Nuevo México.
Aunque los "cazadores de Clovis" desde hace muchos años se ha considerado que la primera cultura conocida en el Nuevo Mundo, investigaciones recientes han modificado la idea tradicional de los Clovis ser "primeros americanos." En un número reciente de la revista Science, los autores Michael R. Waters y Stafford Thomas W. Jr., presentan una serie de fechas de radiocarbono nuevas en varios sitios Clovis. Utilizando técnicas de radiocarbono modernos de datación, los autores avanzan la idea de que la cultura Clovis data de unos 13.100 a 12.900 años atrás y pudo haber persistido por lo menos unos pocos cientos de años. Si esto es correcto, esta forma de vida es contemporáneo de otras culturas del Nuevo Mundo, como Folsom y Goshen.
El pueblo paleo-indios Clovis, los primeros pobladores conocidos de Arizona, llegaron en el Estado por lo menos hace 12.000 años cerca del final del período Pleistoceno (la Edad de Hielo). El clima era más frío y húmedo que el actual, y Arizona fue poblada por animales grandes como los mamuts. Subsistiendo con recursos cazadores y recolectores, las personas utilizamos los puntos distintivos de lanza para cazar estos animales. En 6000 aC, las condiciones climáticas más cálidas y secas contribuido a la extinción de la megafauna del Pleistoceno, y la gente cambió su forma de vida.
Clovis Spear PuntAs

Algunos de los primeros cazadores-recolectores en el suroeste de Estados Unidos utiliza muy distintivo afiladas puntas de lanza de piedra para cazar grandes mamíferos como bisontes, caballos, ciervos, alces, mastodonte y mamut. Los científicos denominaron a estos puntos de lanza "Clovis" después de Clovis, Nuevo México. Las personas que los utilizan probablemente cazaba otras especies de caza menor, así y muy probablemente complementaban su dieta con nueces nativas, raíces, bayas y semillas.
No hay evidencia esquelética de este antiguo pueblo se ha encontrado, y la información acerca de su vida doméstica y social es mínima. Como cazadores nómades sus pertenencias hubieran sido pocos y fáciles de transportar de un campo a otro. Pequeños grupos de veinticinco a treinta personas probablemente han oscilado en un territorio que podría extenderse a varios miles de kilómetros cuadrados, la regulación de los movimientos de la temporada, la cantidad de juego, y la disponibilidad de alimentos vegetales nativas.
Estos cazadores parecen haber sido bastante generalizado en toda América del Norte, pero algunos de los sitios más interesantes se encuentran bordeando el río San Pedro en el sureste de Arizona, cerca de la frontera con México. En estos sitios los huesos de mamut y huesos de extinción otros mega-fauna se encuentran en asociación con los hogares de fuego, puntos de Clovis, y herramientas.
El hecho de que algunos de los primeros sitios Clovis contenía huesos de mamut desató una idea popular de que estos cazadores vivían principalmente en la carne de mamut. Un examen más detallado hace que este no parece probable. El factor principal sería el enorme tamaño del mamut de Columbia, que era considerablemente más grande que los mamuts lanudos hallados en Siberia. Una sana, plena madurez masculina Columbian Mammoth era de unos 13 pies de alto en el hombro y pesaba alrededor de diez toneladas. Su tronco poderoso y colmillos de hasta diez metros de largo fueron impresionantes defensas.
Para matar a un animal sería una tarea formidable, sobre todo para los seres humanos no equipado con las garras o dientes de los depredadores tales como el dominio de los gatos dientes de sable. Sin embargo, habría sido mucho menos difícil para los humanos "terminar" terneros o individuos jóvenes que se aventuran lejos de la protección de la manada, por primera vez, especialmente si estuvieran en algún tipo de peligro ambiental (tal como una sequía ), heridas o inmovilizado en una trampa de foso. La evidencia arqueológica apoya esta tesis ya que los sitios contienen casi exclusivamente los huesos de mamuts jóvenes cerca de lugares de riego.
Sitios Mammoth en el Condado de Cochise
En varios sitios en el Condado de Cochise, Arizona, los distintivos puntas Clovis lanza se han encontrado en asociación con huesos de bisontes, camellos, tapires, osos y caballos, además de mamut.
Naco Mammoth Site
En agosto de 1951, las lluvias de verano trajo fuertes inundaciones a la cala de Greenbush una milla al noroeste de Naco, Arizona, una ciudad de la frontera sur de Bisbee. La erosión en el arroyo descubierto parte de un cráneo con los dientes y el colmillo de un animal grande. Excavaciones posteriores revelaron costillas, vértebras, escápula y junto con ocho puntas de lanza Clovis de varios tamaños.
Lehner Mammoth Kill Site-
A unas diez millas de distancia, el siguiente primavera Ed Lehner estaba inspeccionando un fracaso. Encontró lo que consideró que los huesos de un animal extinguido en un arroyo dos millas al sur de la ciudad fantasma de Hereford, Arizona, en el lado oeste del río San Pedro. Se quitó algunos fragmentos y se los llevaron al Museo del Estado de Arizona, donde algunos de ellos fueron identificados como las placas de los dientes de un mamut.
Otro verano de intensas lluvias en 1955 expone más huesos, y la excavación comenzó. Poco dos puntas de proyectil Clovis se encuentra entre las costillas de lo que se encuentra un joven mamut. Aunque el estado de los huesos era pobre, elementos de ocho mamuts fueron contados así como huesos de bisonte numerosos. Trece puntos de proyectil, ocho herramientas de corte y raspado, y un helicóptero también fueron encontrados. Los huesos fueron encontrados en una mezcla de arena y grava. La zona era probablemente una piscina de poca profundidad que atrajo a los animales como un abrevadero. Algunos de los animales que pueden haber muerto por causas naturales, en especial si no hubiera habido una sequía.
Junto con los huesos de una variada selección de juego incluyendo un caballo, el tapir uno, varios bisontes, un camello, un oso, varios conejos y una serpiente de liga, el sitio contenía el primer hogar definible fuego asociado con el pueblo Clovis. El sitio también ofrece Lehner un misterio tentador aunque mandíbulas (mandíbula inferior) de ocho mamuts fueron recuperados en buen estado, no un solo cráneo fue encontrado intacto. Varias masas de hueso triturado se encontró que podría haber sido partes de cráneos, pero estos aún no sería suficiente para dar cuenta de todos los cráneos uno habría esperado encontrar. El sitio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1967 y en 1988 fue donado por el Sr. y la Sra. Lehner a la Oficina de Administración de Tierras para el beneficio y la educación del público. Para obtener más información sobre el sitio Lehner, diríjase a la Oficina de Administración de Tierras Sierra Vista Office, (520) 458 a 3.559.
Murray Springs Clovis Sitio
Las excavaciones en el sitio Murray Springs, al este de Sierra Vista, se realizaron 1.966 a 71 y reveló una gran cantidad de material sobre los cazadores de Clovis. Además de los huesos de un mamut, de América del Norte caballo, el camello, el león y el lobo calamitoso fueron encontrados. Bison parece haber sido el favorito de los cazadores de Clovis ya que los huesos de bisonte once jóvenes fueron encontrados. Por supuesto, los animales fueron probablemente asesinados uno por uno, tal vez en un período de años, como los cazadores nómadas viajó de ida y vuelta a través de su área de distribución para comprobar sus terrenos de caza favoritos. Es probable que el joven mamut y el bisonte fueron emboscados cuando llegó al agua. El sitio también contiene dieciséis puntas de lanza Clovis y una herramienta de llave de tipo moldeado a partir de un hueso de la pierna de mamut.
El sitio Murray Springs es fácilmente accesible por el público, ya que está situado en uno de los senderos de la zona de San Pedro de Conservación Ribereña Nacional. (Extirpación de cualquier material de este sitio es, por supuesto, está prohibido.) Más información y mapas están disponibles para su descarga a través de Internet en el sitio web BLM o llame a la Oficina de Sierra Vista al (520) 458-3559.
Double Adobe
En este sitio, doce millas al noroeste de Douglas en el área de Whitewater Draw, huesos de mamut, caballos, bisontes, antílopes, coyote y lobo calamitoso se encuentra asociada con artefactos volverán a depositar sedimentos fluviales. Los artefactos incluyen chimenea agrietada roca, puntas de proyectil, y pequeñas piedras de moler. Aunque hay herramientas de caza en el lugar, las piedras de moler 316 son la evidencia más prominente. La presencia de piedras de moler se ha interpretado en el sentido de que los seres humanos comenzaron a adaptarse al entorno cambiante que siguió al final de la Edad del Hielo y la extinción de muchos de los grandes mamíferos. La llegada de la era del Holoceno (10.000 antes de la Era Actual) reunió las condiciones más cálidas y secas hacia el suroeste, y las personas se trasladaron a otras zonas o modificado su estilo de vida para adaptarse a los recursos locales.

Los que vivían en Arizona después de la paleo-indios se llaman las personas arcaicas. Ellos subsistían con una amplia variedad de alimentos de origen vegetal y animal, moviendo con frecuencia sobre el paisaje a cazar y recolectar los recursos disponibles en diferentes lugares durante las diferentes estaciones. Estilos generalizadas de puntas de proyectil indican que las personas arcaicas tenían una amplia gama de redes sociales y el comercio. A finales del período Arcaico, grupos arcaicos comenzó a plantar determinados cultivos, maíz principalmente, y muchos se convirtieron en menos móvil y comenzó a habitar en los asentamientos durante largos períodos de tiempo. La gente adoptó la práctica de la agricultura en diferentes momentos y con diferentes grados de dependencia, en las diferentes regiones de Arizona. Incluso aquellos que llegaron a depender en mayor grado de la agricultura continuó obtenga una proporción importante de su dieta los alimentos cazados y recogida.

lunes, 25 de marzo de 2013

PUNTAS DE PROYECTIL EN AMERICA DEL NORTE


                 Las más antiguas parecen ser las puntas clovis... seguidas por las sandía... las folson... para terminar con las plano, siendo éstas últimas las de manufactura más compleja.

                  El tamaño de las puntas clovis... entre 7 y 12 cm, lleva a pensar en su uso montadas en los extremos de pequeñas lanzas o jabalinas. Suelen ser de forma lanceolada y convexa en la parte de los filos... con base cóncava y sin pedúnculo... Incorporan siempre una acanaladura en ambas caras... Son muy abundantes, porque parece que su área de expansión fue muy grande... siendo su densidad muy alta en los "campamentos" temporales de los grupos de cazadores nómadas y en los "kills" o lugares de matanza, generalmente barrizales o zonas pantanosas, donde primero se se procuraba acorralar a los animales de una cierta envergadura para poder así dominarlos más fácilmente... Las primeras se hallaron en 1932 en la localidad de Llano Estancado, al este del estado de Nuevo México, cerca de la ciudad de Clovis... Estas altiplanicies son en la actualidad lugares de gran aridez, pero durante algunos estadiales pleistocénicos estuvieron llenas de lagos de origen glaciar... El nombre "estancado" es muy significativo al respecto.

                  Frecuentemente, en estos lugares de matanza aparecen también otros utensilios, principalmente raspadores destinados a separar las grasas de la pieles para poder curtir éstas... También les suelen acompañar puntas de asta o hueso con ranuras para facilitar el enmangamiento... En algunos casos también aparecen los primeros indicios de carácter religioso relacionados con el culto a los muertos: diversas puntas de hueso, rotas intencionadamente o inutilizadas y colocadas como ofrenda acompañando a huesos con pintura roja, tal vez cinabrio. Estos restos han sido fechados en torno al 12.000 a.C..

                  La Cultura Clovis (...también denominada Cultura Llano)... fue considerada a mediados del siglo XX como la más antigua cultura indígena en América, con una antigüedad de 13.500 años, en los últimos años de la última glaciación (...la era de hielo)... Los descubrimientos sobre esta cultura sostuvieron durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo XX, lo que se conoce como el Consenso Clovis, fundamento de la teoría del poblamiento tardío del continente americano... A partir de las dos últimas décadas del siglo XX, nuevas investigaciones científicas han cuestionado las conclusiones del Consenso Clovis sosteniendo la existencia de culturas amerindias mucho más antiguas... El nombre de yacimiento proviene de la localidad de Clovis, Nuevo México (...Estados Unidos), próxima al lugar donde fueron encontradas por primera vez las piezas que la caracterizan por el joven de 19 años Ridgely Whiteman en 1929... En 1932, una excavación realizada por un equipo dirigido por Edgar Billings Howard de la Universidad de Pennsylvania confirmó que se trataba de un asentamiento indígena durante el Pleistoceno... Al ser descubierta la datación por carbono 14 en 1949 el método fue aplicado en los yacimientos de Clovis resultando en antigüedades que oscilaban entre el año 12.900 a.C. y 13.500 a.C.... Sitios pertenecientes a la Cultura Clovis han sido identificados en la zona cercana, así como en México y América Central... Los Clovis, han sido tradicionalmente considerados como los primeros habitantes de América y antecesores de todas las culturas indígenas americanas. Sin embargo esta posición ha sido recientemente cuestionada por varios hallazgos arqueológicos que se han considerado mucho más antiguos.

               Desde mediados del siglo XX la teoría generalmente aceptada entre los arqueólogos es que los Clovis fueron los primeros habitantes de América... El fundamento principal de esta teoría era que no había sido encontrada ninguna evidencia sólida de presencia humana pre-Clovis... De acuerdo con la teoría clásica el pueblo Clovis cruzó el puente de Beringia sobre el estrecho de Bering desde Siberia hacia Alaska aproximadamente 13.000 años atrás, en el período en que bajó el nivel de las aguas durante la era de hielo, y después marcharon hacia el sur a través de un corredor libre de hielo al este de las Montañas Rocallosas, en la zona oeste de la actual Canadá, a medida que el glaciar retrocedía... Muchos arqueólogos han debatido largamente la posibilidad de la existencia de culturas anteriores a Clovis, tanto en Norte América como en Sudamérica... Descubrimientos como los de Monte Verde (...en Chile, Puerto Montt) y otros yacimientos antropológicos de América como Piedra Museo (...en Argentina, Santa Cruz), Pedra Furada (...en Brasil), Topper (...en California, EE.UU.), Meadowcroft Rockshelter (...en Pennsylvania, EE.UU.), entre otros... están replanteado completamente la teoría clásica, hoy conocida como teoría del poblamiento tardío, y están dando fundamento a una nueva teoría, conocida como teoría del poblamiento temprano de América, o pre-Clovis, que ubica la fecha de ingreso entre 50.000 y 25.000 años a.C., al mismo tiempo que modifica las teorías sobre las rutas de entrada y difusión por el continente.

                 Las puntas folsom... son un perfeccionamiento de las clovis... La cultura Folsom es un nombre dado por los arqueólogos a una específica cultura arqueológica paleoamericana que ocupó gran parte de la Norteamérica central... El término lo acuñó Jesse Figgins en 1927... Es posible que la cultura Folsom haya derivado de la cultura Clovis, más primitiva... datando de una época entre el 9000 y el 8000 a.C..

                 Numerosas culturas paleoindias ocupaban América del Norte, con algunas restringidas a las Grandes Llanuras y a los Grandes Lagos de los modernos Estados Unidos y Canadá... así como áreas adyacentes del oeste y suroeste... La cultura Folsom se caracterizaba por el uso por sus habitantes de las puntas folsom como proyectiles... y, por sus actividades, todo ello recogido de yacimientos arqueológicos en los cuales se mataban los bisontes, y en los cuales se han encontrado diversos utensilios.

                Algunos de estos yacimientos exhiben evidencias de más de 50 bisontes muertos, aunque la dieta Folsom también incluía cabras, marmotas, ciervos y conejos... Un yacimiento folsom en Hanson (...Wyoming), también reveló áreas de posibles asentamientos... El yacimiento original es Folsom [...en Nuevo México, en el condado Colfax (29CX1)], un lugar de matanza cercano a una marisma hallado en 1908 por George McJunkin (...un cowboy, antiguo esclavo, que había vivido en Texas en su infancia)... La excavación arqueológica no se llevó a cabo hasta 1926... En México, en algunos sitios correspondientes a la Etapa Lítica, y especialmente al Cenolítico inferior, se han encontrado puntas de flecha de tipo folsom, todos en el Altiplano septentrional... Entre ellos hay que citar a Samalayuca (...en Chihuahua), La Chuparrosa (...en Coahuila de Zaragoza), Puntita Negra (...en Nuevo León), y Cerro de Silva (...en San Luis Potosí).

                  Las puntas sandía... se sitúan cronológicamente entre las clovis y las folsom... aunque algunos autores las consideran anteriores a la clovis... Son puntas con muesca lateral cortante (...como las del Solutrense mediterráneo y las puntas Kostienki del Paleolítico superior centroeuropeo)... Sólo se ha localizado en en dos lugares: la cueva Sandía, en las montañas Sandía, y en Lucy Site (...ambas en Nuevo México).

                    Los Sandía (...en México) son una tribu amerindia de la cultura pueblo y de lengua "tiwa" meridional (...grupo de lenguas kiowa-tanoanas), que posiblemente recibieron este nombre de los españoles, en referencia a la abundancia del cultivo de sandías en sus tierras. Ellos se autodenominaban "nafiat" (..."lugar donde el viento levanta el polvo")... Su lengua tenía 137 parlantes en 1962, los cuales también hablaban el español dialectizado... Vivían en el pueblo Sandía, situado al este del Río Grande, 5 Km al sur de Bernalillo, en Nuevo México... En su pueblo estaban censadas 420 personas en 1995, según el BIA, y 488 en 2000 según el censo... Hay evidencias arqueológicas de que el territorio fue habitado probablemente sobre el 14000 a. C... En 1540 fueron visitados por el español Juan Vázquez de Coronado... y, en 1610 por Fray Esteban de Perea, el llamado apóstol de los Sandía, quien intentó convertirlos al cristianismo... Como fueron esclavizados para trabajar en las minas, en 1680 se sumaron a la revuelta general de los pueblo dirigida por Popé.

          Finalmente, las puntas plano... aparecen junto o inmediatamente después que las folsom de las que heredan su "preciosismo" tecnológico... Su cronología se sitúa entre el 8.000 y el 5.000 a.C.

                 En opinión de Bosch Gimperá, al final de la Prehistoria Norteamericana, los cazadores del sudoeste debían yuxtaponerse a los supervivientes de la antigua cultura de nódulos y lascas de aquella gran región en la que al poco tiempo se originó la gran tradición cultural del desierto, que en algunas regiones todavía sobrevive (...etnias de California, Nevada y Utah)... En otras partes, los habitantes evolucionan hacia la agricultura con los espectaculares ambientes culturales de Hohocan, Anazazi y Mogollón.

                  La tradición de la manufactura de puntas de proyectil no desapareció, sino que prosiguió en una antigua tradición cultural que se extendía hacia regiones septentrionales persiguiendo a mandas de bisontes, caribús, renos, etc. Éste es el ambiente cultural que se conoce con el nombre de la Tradición de la Vieja Cordillera (...Old Cordilleran Culture).

PALEOINDIO EN MESOAMERICA

 

El apogeo del Paleoindio

La cultura mejor estudiada de este periodo es la cultura Clovis. Se trata de pueblos que se dedicaban a la caza de mamuts en las planicies de Oklahoma, Colorado y Nuevo México; destaca la belleza poco común de las puntas de sus lanzas. Estas bandas de cazadores y recolectores no conocían las clases sociales, ni el Estado. En un periodo que comprende la mayor parte de la historia del hombre sobre la faz de la tierra –desde hace más de 150,000 años hasta apenas unos 10 mil si consideramos al Sapiens sapiens- el modo de producción básico de la humanidad se basó en la caza, la pesca y la recolección. En general los hombres eran nómadas, vivían en bandas, clanes y tribus de un máximo de unos cuantos cientos de personas; su modo de pensar se ajustaba a lo que conocemos como pensamiento mágico y vivían sometidos a los caprichos de la naturaleza. No había clases sociales, ni ricos, ni pobres, ni existía Estado, ni familia nuclear; el individuo se encontraba subsumido a la colectividad de la misma forma en que una abeja se subsume a la colmena, destacando individualmente en función de necesidades colectivas, religiosas, bélicas o de otra índole bajo la soberanía de la asamblea general.
El arcaico americano
El descubrimiento de la agricultura fue una de las revoluciones más importantes de la historia de la humanidad. Su descubrimiento no fue el simple producto de la genialidad de la mente humana sino el resultado de una crisis global que obligó a los cazadores recolectores a buscar nuevas fuentes alimenticias. En general, las mismas condiciones que orientaron a los pueblos de oriente medio a dar el gran salto fueron las que obligaron a los pueblos mesoamericanos a domesticar el teosinte. El final de la última glaciación (hace unos doce mil años) tuvo un impacto significativo a nivel global que repercutió en las formas de vida de los pueblos cazadores recolectores, abre el periodo de la prehistoria americana que se conoce como periodo arcaico (conocido como mesolítico a nivel global). Se trata de un periodo de crisis que prepara la revolución neolítica (domesticación de plantas y animales). El cambio climático ocasiona la extinción masiva de la megafauna pleistocena (mamuts, renos gigantes, etc) y el cambio de las estrategias alimenticias de los pueblos del mesolítico hacia recursos fluviales y boscosos, la recolección y la caza de pequeñas presas (alimentación de amplio espectro). Estas condiciones determinaron que los pueblos del mesolítico tendieran a establecerse cerca de los cursos fluviales y las zonas boscosas y establecieran una relación más estrecha con los ancestros silvestres de las primeras plantas y animales domesticados. En el caso del viejo mundo, por ejemplo, no es casualidad que los pueblos mesolíticos del creciente fértil, en Oriente Medio, que recolectaron los ancestros silvestres del trigo y la cebada (de los cuales se alimentaba a su vez los ancestros salvajes del cerdo y los rumiantes como la cabra y el buey) fueran los primeros en el mundo en experimentar la revolución neolítica. Los habitantes del viejo mundo tuvieron el privilegio de tener las condiciones ecológicas ideales para la domesticación casi simultánea de plantes y animales (especialmente los ancestros de los animales de tiro productores de leche). Los habitantes del llamado nuevo mundo no tuvieron tanta suerte, la extinción masiva del periodo arcaico, favorecida probablemente por el exceso de caza de los pueblos Clovis, abarcó a todos los animales domesticables que pudieran servir como animales de tiro y que fueran grandes productores de leche y carne (la única excepción fue la llama en Sudamérica pero por sus características nunca sirvió como animal de tiro). Los animales domesticados en Mesoamérica son pequeñas gallináceas y el famoso tepescuincle. Ésta es probablemente un de las explicaciones de porque fue el viejo mundo el que conquistó al nuevo y no a la inversa: la falta de animales de tiro que profundizaran las repercusiones de la revolución neolítica condicionó, muy probablemente, el relativo retraso en el desarrollo histórico de los pueblos mesoamericanos, a pesar de haber domesticado de manera absolutamente independiente y por sus propios medios plantas como el maíz y la calabaza casi al mismo tiempo (la domesticación del maíz puede datarse en un periodo tan antiguo como hace unos 9 mil años) que los primeros agricultores del viejo mundo hicieran lo mismo con el trigo, los pueblos del periodo arcaico siguieron siendo parcialmente nómadas varios miles de años después de la domesticación porque no contaron con los grandes herbívoros domesticables que pudieran satisfacer sus necesidades alimenticias.
Las culturas paleoindias no dejaron pirámides, ni estelas, ni murales, ni tampoco objetos de cerámica, jade u oro. Revelan sin embargo un innegable poder de fascinación, para quien toma el tiempo de interesarse por ellas, liberándose de los burdos prejuicios que a menudo rodean a nuestros ancestros de la Prehistoria.

Desde Alaska hasta el cono meridional de la América del Sur, miles de lugares han dado lugar al descubrimiento de vestigios paleoindios.

Los discretos artefactos que integran este material están elaborados principalmente de piedra, pero también de hueso, de marfil, y muy raramente de madera; en cuanto a las huellas de arreglos residenciales, se limitan a menudo a simples hogares y hoyos de postes. Las ocupaciones paleoindias más antiguas conocidas hasta el día de hoy (y cuya antigüedad es aceptada sin demasiadas reservas por la comunidad científica) tienen entre 15,000 y 16,000 años de edad, y fueron evidenciadas en Estados Unidos.

Basándonos en datos proporcionados no solamente por la arqueología, sino que también por la genética, la antropología física y la lingüística, podemos razonablemente considerar que los primeros colonizadores del ‘Nuevo Mundo’ vinieron de Siberia, aprovechándose del istmo que la última gran glaciación había creado entre Asia y Norteamérica, al hacer bajar d rásticamente el nivel de los mares.
El asombroso ejemplo de estos aventureros de la Era de Hielo, que no fueron detenidos por las condiciones climáticas extremas que afectaban en ese entonces las regiones del Pacífico Norte, acredita la tesis expresada por el doctor Clawbonny, en las Aventuras del Capitán Hatteras, de Jules Verne (1867): ‘No creo en las comarcas inhabitables…’. Otro aspecto asombroso del poblamiento inicial de las Américas es su rapidez: en aproximadamente un milenio, al parecer, el hombre alcanzó el sur de la América del Sur, cuando le tomó cerca de 30,000 años para atravesar Siberia.
Esta formidable expansión, en una tierra nueva y llena de promesas, fue probablemente favorecida por la práctica de la navegación costera.
A partir de su bagaje asiático, los primeros americanos no tardaron en desarrollar tradiciones propias, de las cuales las más difundidas son las que se designan bajo los nombres de ‘Clovis’ y ‘Cola de Pescado’ . Las mismas produjeron puntas de proyectil muy características y admirablemente trabajadas.
Mientras que la cultura de Clovis floreció desde el sur de Canadá hasta Venezuela, entre 13,300 y 12,800 años atrás, la tradición definida por las puntas ‘Cola de Pescado’ se esparció por la América del Sur y Central, en la misma época.
Fuera de los casos de hallazgos aislados, los artefactos paleoindios fueron recolectados en sitios que se interpretaron como campamentos, lugares de matanzas de presas, canteras, talleres, escondites y sepulturas.

Estos contextos reflejan un modo de vida nómada y una organización social de tipo familiar, tribal o clánico.
Su estudio muestra además que las poblaciones del período Paleoindio poseían un agudo sentido de la orientación, y que adquirieron un profundo conocimiento de su entorno, permitiendo una eficiente explotación de los recursos naturales, tanto vegetales como animales (más allá de la cacería de los grandes mamíferos herbívoros que vivían en aquella época en el continente americano).
Pero no podemos confinar nuestra aproximación de los grupos paleoindios a los aspectos prácticos o sociales.
Cuando ingresó a América, la especie humana ya estaba dotada de un profuso legado simbólico.
No es sorprendente, entonces, que las primeras culturas del continente hayan dejado testimonios artísticos.
Estos aparecen bajo la forma de piedras y huesos grabados o pintados, y excepcionalmente, de petroglifos.
El uso del ocre rojo, para colorear objetos u osamentas colocados en espacios funerarios, debía tener un propósito ritual; esta costumbre era ampliamente difundida entre las sociedades del Paleolítico Superior (40,000 - 9,000 a. C. ), a través del mundo. Pero resulta muy difícil hacerse una idea, aunque sea muy aproximada, de las creencias religiosas paleoindias, a partir de los indicios de posibles rituales.
En América del Norte y del Sur, el estudio del período Paleoindio se ha convertido en un eje importante de la in vestigación arqueológica.
Por contraste, en Centroamérica, los proyectos enfocados específicamente a ese remoto pasado han permanecido muy escasos. Eso explica por qué, a la fecha, el número de sitios paleoindios confirmados en el istmo centroamericano (entre Chiapas, México, y Panamá) llega con dificultad a unos 40 —15 estando ubicados en Panamá—.
 En este reducido corpus no se encuentran objetos de hueso, marfil o madera, ni manifestaciones de arte gráfico, ni evidencias de actividades ceremoniales. Sumado a ello, la cronología de los vestigios está pobremente documentada, y los fechamientos por radiocarbono disponibles en este campo apenas alcanzan una antigüedad de 13,300 o quizá 13,400 años. A pesar de eso, el patrimonio Paleoindio de Centroamérica no carece de relevancia.
Uno de sus aspectos que más intrigan a los investigadores, es la cohabitación de las puntas de proyectil Clovis y Cola de Pescado.

A sí, Centroamérica aparece como una región clave para entender las relaciones entre dos grandes tradiciones paleoindias; pero ofrece igualmente pistas para definir tendencias particulares. Se pueden acariciar grandes esperanzas, al pensar en todos los secretos que podría revelar sobre la epopeya de los primeros americanos esta tierra donde la civilización experimentó tan prolífico destino.

CULTURA CLOVIS


La cultura Clovis se encuentra actualmente la más antigua tradición cultural reconocido en Norteamérica. En algún momento antes de hace 14.000 años estas personas entraron en el Nuevo Mundo. En este momento los niveles de los océanos bajó tanto como 360 pies de la exposición de tierra entre Siberia y Alaska llamado Beringia. Aproximadamente 2,2 mil millones de hectáreas adicionales de tierra fueron expuestos a lo largo de la línea de costa de los Estados Unidos. Se cree que muchos sitios Clovis puede estar sin descubrir en el fondo del océano. Cuando la gente de Clovis entraron en este país hay muchos tipos diferentes de animales grandes y pequeños con vida luego de que se han extinguido. El grupo más grande de estos animales se llaman megafauna. La edad temprana de la cultura Clovis se ha demostrado una y otra vez desde muchos sitios excavados en los Estados Unidos. Campings son los más numerosos. La mejor evidencia proviene de mamut y mastodonte sitios de matanza y sitios de memoria caché.
El nombre proviene de la localidad de Clovis en Nuevo México (Estados Unidos), próxima al lugar donde fueron encontradas por primera vez las piezas que caracterizan esta cultura. En 1929, Ridgely Whiteman (de 19 años) descubrió las primeras piezas arqueológicas. En 1932 una excavación realizada por un equipo dirigido por Edgar Billings Howard (de la Universidad de Pensilvania) confirmó que se trataba de un asentamiento indígena que existió durante el Pleistoceno. En 1949 fue descubierta la datación por carbono 14, y se aplicó en los yacimientos clovis: la datación oscilaba entre el 11 500 y el 10 900 a. C.
Más tarde se corrigió esa datación: según cálculos más recientes, el periodo corresponde aproximadamente a las fechas 11 250 -10 600 a. C.
Se han identificado con seguridad sitios pertenecientes a la cultura clovis dispersos por una amplia zona de los Estados Unidos (desde Montana hasta Arizona y Florida). También se han localizado ejemplos en Sonora y otras partes de México, e incluso alguno en Venezuela.

Esta punta Clovis fue moldeada a partir de # 149 de la caché Fenn. Es considerado uno de los más hábilmente hechas puntas Clovis jamás descubierto. Este punto ilustra eficazmente borde a borde o "extravagante passé" escamas de percusión. Flintknappers de hoy en día han encontrado que esta técnica muy difícil de duplicar. Este punto era de sílex rojo Phosphoria. La fuente de este material se encuentra en las montañas del norte de Bighorn en Big Horn County, Wyoming. Este punto de Clovis mide 6 pulgadas de largo.
La ubicación del sitio de caché Fenn no se conoce.
El hombre que lo encontró ya fallecido y no hay información adicional ha surgido excepto el hecho de que él recogió en el área general del noreste de Utah. También a veces cruzado a Idaho y Wyoming. La memoria caché se montó en un marco grande y vendido por su familia a la primera oportunidad.

La caché Fenn consiste en 56 diversos artefactos de tipo Clovis.
El más exótico de estos tres hermosas puntas Clovis hechas de cristal de cuarzo. Ocho de los artefactos estaban hechos de obsidiana.


10.000 a 8.900 a.C.
   Hay varias diferencias obvias entre muchos de los primeros puntas acanaladas que se encuentran en el este de Estados Unidos, en comparación con los ejemplos que se encuentran en el oeste. A pesar de que la mayoría de estos puntos se denominan generalmente Clovis por todos, excepto unos pocos arqueólogos que están especializados en el estudio de las primeras Paleo indio tecnología de herramientas de piedra, hay diferencias importantes. Las diferencias pueden ser comparados con las puntas de proyectil de la cultura de Dalton y cuchillos, pero no exagerado como. Por ejemplo, hay muchos estilos diferentes de Daltons pero también varían en tamaño desde aproximadamente 1/2 pulgada a 15 pulgadas. Lo mismo se puede decir con primeros Paleo-indios puntas acanaladas. También varían en tamaño de aproximadamente una pulgada para cerrar a 10 pulgadas y también tienen varias variaciones de estilo.
Clovis sigue siendo la más antigua tradición cultural reconocida y el tipo de puntas. Pero en general se cree que hay sitios más viejos que fueron ocupados una vez por culturas incluso anteriores. Algunos arqueólogos teorizan que estas personas pueden haber llegado hasta aquí desde el este durante el viaje a través del norte en pequeñas embarcaciones. La visión tradicional ha sido siempre que se encontraron con tierra al oeste de Alaska creado por un menor nivel de los océanos durante un período de glaciaciones. Muchos de estos sitios tempranos, si existen, son ahora probablemente bajo el agua a lo largo de la plataforma continental, donde en un tiempo de aproximadamente 2,2 mil millones de acres fueron entonces fuera del agua.
Eran diversos los materiales que utilizaban para hacer  puntas de flecha.tales como el cristal de cuarzo transparente, la obsidiana, el hixton, sílex y ágata translúcida.




   Esta punta de Clovis fue encontrado en 1981 por Ronald Beaird en Buckhart Twp. en el condado de Fulton, Illinois. Se trataba de un hallazgo aislado y no hay otros artefactos se han encontrado en este sitio. Esta punta de Clovis tiene varios rasgos distintivos que se ven en muchas de las primeras puntas acanaladas encuentran al este del río Mississippi. Por ejemplo, esta punta tiene una base marcadamente cóncava que le da más nítidas "orejas" que el "clásico" de tipo occidental. Los bordes son ligeramente recurvado o "coleó" a diferencia de las bases de contratación de muchos ejemplos occidentales. Ambos lados de este punto también el traslado de gran tamaño, ancho y escama canal largo (o flauta) a diferencia de las mudanzas en escamas múltiples en la mayoría de los occidentales puntas acanaladas. Además, no hay traslado de percusión de borde a borde o grandes escamas sobre este punto, en comparación con muchas de las puntas acanaladas que se encuentran en el oeste de Estados Unidos. La característica más llamativa de este punto es el material naranja semi-transparente que está hecho. El material se llama Hixton que es una piedra arenisca Silicificada que fue originalmente recogidos en los sitios expuestos en Wisconsin.

Al extenderse hacia el sur, los pueblos que se engloban bajo la denominación complejo de Clovis, se encontraron un entorno poblado por grandes animales que no habían sido cazados antes por el ser humano. Estos pueblos desarrollaron una tecnología eficaz que les permitió una gran eficacia predatoria. Las enormes extensiones de terreno vírgenes favorecieron que no hubiera competencia por los recursos, no era necesario defender los territorios de caza, cuando un área se agotaba bastaba con que el pequeño grupo se desplazara unos cuantos kilómetros. Estas circunstancias llevaron a que el complejo de Clovis se extendiese por toda América del Norte, desde Canadá hasta el norte de México y desde la costa este a la oeste.
Los yacimientos nos dicen que la presa principal de los pueblos de Clovis fue el mamut, que en ocasiones se ha hallado en lo que se supone son depósitos de carne congelada olvidados o no utilizados. Se piensa que la finalidad de estos depósitos era almacenar alimento para los duros inviernos de las llanuras, alimentos que, en caso de que no existiera necesidad, se dejaba perder. El mamut, aunque principal, no era la única fuente de alimentos, también cazaban mastodontes, formas extintas de bisonte, caribúes, ciervos, pequeños mamíferos, se pescaban peces y recolectaban diferentes tipos de bayas. No sabemos si los cazadores de mamuts de Clovis lo hacían de manera oportunista, en el curso de campañas estacionales o de ambas maneras, lo que sí es cierto es que dominaban una tecnología que les hubiera permitido cualquiera de las modalidades.
En cuanto a los restos materiales es necesario destacar la punta de Clovis como fósil director del complejo cultural. Si bien existen variedades regionales en cuanto materiales (que son siempre de gran calidad: sílex, obsidiana…) y tecnología, la punta de Clovis manifiesta un grado de perfección y belleza difícil de encontrar en época prehistórica. Es una hoja tallada por presión, con una acanaladura proximal que avanza hasta, como máximo, la mitad de la pieza. Esta acanaladura, que servía para fijar la punta a un fuste con gran seguridad, es la que le da identidad propia (Fig. 2). Además de la punta de Clovis también hallamos otros útiles líticos (bifaces, objetos en forma de semiluna, núcleos, otros tipos de hoja…) y útiles en hueso (leznas, enderezadores de fuste…) que se relacionan con objetos europeos y asiáticos, lo que enlazaría al complejo de Clovis con el Paleolítico Superior del Viejo Mundo. La mayoría de los arqueólogos piensan que la punta de Clovis se descubrió en Norteamérica, una vez atravesada Beringia. Muy recientes descubrimientos, sin embargo, ponen entre interrogaciones esta tesis. En 1996 King y Slobodin informan del hallazgo de una punta con acanaladura en Siberia, en Uptar, a 1.000 millas del Estrecho de Bering. Es la primera de este tipo hallada fuera de América. Los autores del hallazgo opinan que tiene una antigüedad considerable, aproximadamente de 10.000 a 11.000 años. Dado que es muy poco probable que la tecnología se trasladara hasta Eurasia una vez inundado el Estrecho de Bering, solo existen dos hipótesis: la primera es que la punta fuera inventada por cazadores de Beringia y que, con la inmersión de esas tierras, fuera trasladada después hasta América y Siberia. Otra es que se inventara simultáneamente en los dos continentes. Solo una mayor investigación puede hacer que nos optemos por una u otra alternativa.
Al final del período de Clovis se produce la extinción masiva de las grandes especies pleistocénicas americanas. ¿Fueron esos cazadores altamente especializados los responsables de tal proceso?. Una aproximación intuitiva podría hacernos inclinar por tal posibilidad. El ser humano llega a un continente donde encuentra a unos animales que nunca antes se habían enfrentado con un predador tan eficaz y frente al que seguramente no tenían un instinto defensivo. La caza masiva se habría traducido en una extinción de los herbívoros, en primer término, y de los carnívoros después al disminuir críticamente su sustento. Este panorama, sin embargo, se tambalea al revisar el registro arqueológico. Primero, sabemos que la dieta de los cazadores de Clovis es mucho más variada de lo que tal hipótesis sugeriría. Segundo, la extinción también afectó a especies que no se han asociado a yacimientos Clovis, se han encontrado mataderos de mamut y mastodontes, yacimientos relacionados con bisonte… pero no por ejemplo de caballo o camélidos que también se extinguieron en esa época. Parece necesario decantarse, por tanto, por la hipótesis de que fueron los grandes cambios climáticos, y no la expansión humana, los que acabaron con la fauna pleistocénica.


En 1929, fue encontrado una punta de la lanza incrustados con los restos de esqueletos de mamuts cerca de Clovis, Nuevo México. Paleo-indios ocupando este sitio fueron clasificados como indios de Clovis. Esta clasificación se basó en los puntos (piedras) líticos asociados con mamuts.
Las puntas de Clovis suelen ser relativamente grandes con las flautas simples o múltiples. El área acanalado o estriado, raramente se extienden más de un tercio de lo que el cuerpo. Muchos arqueólogos creen que los Clovis indios son el primer grupo conocido de personas que pueblan las Américas. Como más sitios Paleoindios fueron localizados, los arqueólogos establecer unos criterios estrictos para calificar como un sitio de Clovis. Cualquier sitio que no cumpla todos los criterios de Clovis no era considerado como principios que Clovis. A pesar de esta "estrictos criterios," existe evidencia creciente de pequeños grupos de personas en las Américas mucho antes los indios Clovis.
Que se remonta a 11500 A.C., sitios Clovis aislados se han ubicado en Norteamérica desde Alaska hasta Panamá. Es interesante notar más puntas Clovis se han encontrado al este del Mississippi oeste de Mississippi, pero muchos de estos puntos podría han sido llevada allí por otros indios... la única manera hasta la fecha un punto piedra es su asociación con una sustancia orgánica, es decir, un mamut lanudo.
La descamación natural de obsidiana resulta en piezas afiladas, incluso con "pulgar o surcos".